172.734 HIJOS DE MADRES SOLTERAS
por jlreyes
172.734 HIJOS DE MADRES SOLTERAS EN ESPAÑA EL AÑO 2010: 103.631 ESPAÑOLAS Y 69.093 EXTRANJERAS,
¿Qué está pasando…? ¡Se han roto los frenos de las conciencias…!
“Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea así en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas” (Benedicto XVI, “Porta Fidei”,11/10/2011), palabras serias, muy serias, en la convocatoria del año de la fe (octubre 2012/novbre., 2013)
La persistente degradación de la estructura moral de nuestro pueblo, al romper con los criterios morales, hace que muchos vivan como se piensa (dejando de pensar cómo se debe vivir), y, por ello, de modo irreflexivo, de deja a Dios a un lado, para vivir al margen de toda norma moral, con el hedonismo como bandera.
Esto ha herido mi conciencia cristiana al conocer por el Instituto Nacional de Estadística, que el 35,5% de los nacimientos registrados en España en 2010, fueron de madres solteras: o sea, que 103.631 y correspondientes padres, seguramente bautizados y “cristianos de toda la vida” (“parejas de hecho”, crisis económica, no poder independizarse de la familia, “ligues sin control”, abuso de alcohol y drogas, etc.) pueden ser las causas de este terrible descontrol. De las también madres solteras extranjeras, 69.093, desconozco su religión, por lo que no las incluyo.
Al hilo de estas reflexiones, leo una larga entrevista que se hizo a Don Alvaro del Portillo sobre la espiritualidad de San José María Escrivá, Fundador del Opus Dei, con el que convivió 40 años. Y le dejo a él la palabra:
“El afán de reparación es uno de los modos en que se expresa la Comunión de los Santos, En una ocasión, se hablaba públicamente de la vida pecaminosa de una persona, y uno de nosotros exclamó: “¡Pobre hombre!” San Josemaría replicó inmediatamente: ¡Pobre Dios! No era una falta de caridad hacia aquel pecador, sino una prueba de su amor a Dios, y de la fuerza con que aborrecía cualquier pecado, aun el más pequeño que se pueda pensar. ¡Pobre Dios!, porque era un Padre ofendido por uno de sus hijos. No hace falta decir que el Padre se puso a rezar inmediatamente por aquel pobrecillo”.
Os invito, cristianos, a hacer actos de reparación, ofrecimiento de enfermedades, dolores, situaciones difíciles… ofreciendo todo a Dios por el enorme número de pecados que se deducen de los datos anteriores.
¿VIVIMOS EN EL AÑO 2012 O EN EL AÑO 2018?
por admin
Hubo un error en el cálculo del calendario cristiano, que seguimos desde el siglo VIII. Con anterioridad a esta calendario se utilizaba la denominada “Era Diocleciana”, iniciada el año 284, cuando el emperador Diocleciano comenzó su imperio, aunque perdió para los cristianos esta denominación y se llamó, más apropiadamente, “era de los mártires”,
El Papa san Juan I (470/526), pidió a un monje benedictino llamado Dionisio, que se motejaba “el Exiguo” debido a su pequeña estatura, que residía en Roma a comienzos del siglo VI, y era en aquel tiempo una eminencia en el arte de las matemáticas. El Papa le dio el encargo del trabajo, tomando como punto de partida la fecha del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.
Pero el monje se equivoco al calcular esta fecha. Tomando referencia en los evangelios de Mateo y Lucas, estaba claro que Jesús había nacido durante el reinado de Herodes. Pero, ¿cuándo murió Herodes? Dionisio lo supuso muerto hacia el año 753 desde la fundación de Roma, que era la referencia más universal entonces. Hoy, sin embargo, sabemos que Herodes murió el año 750, o sea 3 años antes; y si ordenó la matanza de niños menores de dos años, entonces hay que adelantar otros dos años al nacimiento de Cristo. Por eso, puede suponerse que nació hacia el año 748 de la fundación de Roma. Es decir, que hay una diferencia de unos cinco o seis años por este solo motivo. Pero, además, los romanos no conocían el cero, de modo que entre el año 4 a.C y el año 4 d.C. no habían transcurrido 8 años, sino 7, porque falta el año 0. Y, en consecuencia, el primer año de nuestra era es el I, y el anterior, el – I a.de C.
De todo lo anterior deducimos una diferencia de 6 años, por lo que este año 2012 es realmente el año 2018
El nuevo calendario, en base a este trabajo de Dionisio el Exiguo, fue adoptado mucho tiempo más tarde, cuando en el siglo VIII, el también monje benedictino Beda el Venerable lo consideró de estimación aceptable y lo utilizó en su Historia Ecclesiastica gentis Anglorum, llena de sabiduría y erudición.
Bueno, 2012 ó 2018, ¡qué más da!, que seáis muy felices, amigos.
... Y LE OFRECIERON ORO, INCIENSO Y MIRRA
por jlreyes

… Y LE OFRECIERON ORO, INCIENSO Y MIRRA
Y nacido Jesús en Belén, pasado un tiempo, unos estudiosos astrónomos de diversas partes de Oriente descubrieron una estrella de esplendoroso fulgor, anuncio de un hecho extraordinario. Y puestos en camino, se encuentran los tres cerca de Jerusalén siguiendo su estela. Pero ésta desaparece y ellos, desolados, preguntan a Herodes, rey de Judea en vasallaje al imperio romano: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido. Pues vimos su estrella y hemos venido a adorarle” (Mt 2,2)
Herodes, disimula su rabia, y consulta con los Príncipes de los sacerdotes. Éstos le dicen que el Mesías había de nacer en Belén de Judá. Herodes encamina a los magos con el ruego de que le comuniquen haberle encontrado para ir él también a rendirle pleitesía. De nuevo, se aparece a los magos la estrella que les encamina a la casita en que vive aquella familia afortunada. “Y entrando en la casa, vieron al Niño con María, su madre, y postrándose le adoraron” (Mt 2,11) Y, abriendo sus cofres, le ofrecieron oro, incienso y mirra. Y se marcharon por otro camino.
El concilio de Trento cita expresamente este pasaje de la adoración de los Magos al enseñar el culto que se debe dar a Cristo en la Eucaristía: “Todos los fieles de Cristo en su veneración a este Santísimo Sacramento deben tributarle aquel culto de latría que se debe al verdadero Dios…Porque aquel mismo Dios creemos que está en él presente, a quien al introducirle el Padre eterno en el orbe de la tierra dice: “Y adórenle todos los ángeles de Dios” (Heb 1,6); a quien los magos postrándose le adoraron (Mt 2,11), a quien, en fin, la Escritura atestigua (Mt 28,17) que le adoraron los Apóstoles en Galilea” (Conc. Trid. Decr. De Stma . Eucharistia, cap. 3)
También nosotros, tú y yo, creyentes, permanezcamos en adoración. Y le decimos a Jesús con un bello himno del Breviario: “Reyes que venís por ellas, / no busquéis estrellas ya, / porque don el Sol está / no tienen luz las estrellas.// Aquí parad, que aquí está / quien luz a los cielos da: / Dios es el puerto más cierto, / y si habéis hallado puerto / no busquéis estrellas ya. // No busquéis la estrella ahora: que su luz ha oscurecido / este Sol recién nacido / en esta Virgen Aurora. // Ya no hallaréis luz en ellas, / el Niño os alumbra ya, /porque donde el Sol está / no tienen luz las estrellas”
AÑO 2012 - 366 DÍAS
por jlreyes
¡ A Ñ O 2012 ! ¡¡¡ 366 días !!!
2012. Estrenamos año bisiesto. Febrero se ha puesto chulo y nos ofrecerá 29 días y no los 28 acostumbrados. Y estos días, para ti y para mí, si tenemos fe, los recibiremos como un regalo de Dios, y serán, han de ser, los mejores 366 días del año.
Consiste en apoyarnos en Dios y hacer que cada día sea “el mejor” de nuestra vida. ¡Venga lo que venga! Así, día a día. Uno puede ser el último, por eso nos planteamos racionalmente: “Ayer pasó. Mañana, ¿llegará?” Cada día es “un tiempo” que Dios nos regala para llenarlo de amor a Él y de entrega y generosidad con los demás. Por ello, si llegan buenas noticias, mejoras económicas, un nuevo hijo al hogar, aprobar una oposición, la boda de una hija… ¡gracias, Dios mío!
Y, si son menos agradables, enfermedades, escasez económica, la pérdida de un familiar o de un buen amigo, el frigorífico que no funciona, que se corta el agua potable o nos cierran la calle por obras… En todos los casos, al estar convencidos de que “aquello” es lo mejor para mí… ¡gracias, Dios mío!
Y todo, porque tenemos fe, y sabemos que `cuando los acontecimientos o las circunstancias no permiten que escojamos nosotros, hemos de estar convencidos de que es Dios quien ha escogido por mí`. Y, entonces, saldrá de nuestro corazón decirle: “Lo quieres, Señor? ¡Yo también lo quiero! (Camino 762).
La felicidad, la alegría nace de sentirnos infinitamente amados por Dios, que es nuestro Padre, el mejor de los padres, y quiere para mí lo mejor en cada momento.
Cuando falta la fe, y centramos nuestra vida sólo de tejas abajo, es cuando se produce el “desastre” del “yoismo”, que nos lleva a no dirigirnos cada día a Dios para darle gracias por “lo que nos parece bueno”, y, por descontado, `desentenderse de los demás, no quererles ayudar, pues en su egoísmo – se dice - : “ que cada palo aguante su vela”…
En una palabra, ni agradece lo bueno, pues era lo natural, lo que yo me merezco, ¡faltaría más!, ni se acepta la contrariedad, como imposible en mi caso, pues, pues, ¿por qué me ha de pasar “esto” a mí? Y, piensa el “sin Dios”, encarándosele ¡¡¡ a mí…a mí !!!
San Pablo les da la respuesta, cuando, inspirado por Dios, enseña a los cristianos de Roma: “Recibisteis un espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: ¡Abbá, Padre! (…) y estoy convencido de que los padecimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria futura que se ha de manifestar en nosotros”(8,18). Y un poco más adelante: “para los que aman a Dios, todas las cosas son para bien” (8,28)
" Os deseo que tengáis todos con Dios, en la familia, con los amigos, con los compañeros, con los vecinos… un feliz año 2012 colmado de gracias del Cielo!
TODA ESTA MARAVILLOSA HISTORIA...
por jlreyes
TODA ESTA MARAVILLOSA HISTORIA COMENZÓ EN NAZARET
“Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer (…) a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y, puesto que sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: ¡Abbá, Padre!”(Gal 4,4)
La humanidad gemía en el dolor de la separación de Dios y en las tinieblas del pecado. Durante siglos, el pueblo creyente esperaba que se cumpliera la promesa hecha en el Paraíso, de que Dios enviaría a la humanidad un salvador.
Con la Encarnación la historia ha llegado a su momento culminante. Fue como un estallido de luz y de vida: “la plenitud de los tiempos”, que hizo que la humanidad quedara definitiva y plenamente orientada hacia Dios.
Dios, que ama infinitamente al hombre, envió a su Hijo Unigénito, eterno, de su propia naturaleza divina, y al encarnarse, sin dejar de ser Dios, “fue hecho” de Santa María Virgen. Jesucristo: Dios y hombre: la clave, el centro y el fin de toda la historia humana
En la cueva de Belén, recostado en unas pajas, tiernamente arropado por la Virgen y con la mirada de pasmo y cariño de san José, se hace presente entre los hombres: “El Verbo de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1,14)
Se hace pequeño, niño. Quiere que le tratemos con una amistad y una confianza únicas. Y, con su venida, también el Padre envía al Espíritu de su Hijo que nos hace exclamar: “¡Abbá, Padre! Dios es no sólo nuestro Creador sino también nuestro Padre
Toda esta historia de Dios con el hombre no se puede entender si no se traduce en clave de amor. Por eso, san Juan, gran conocedor del Corazón de Jesús, nos quiere esclarecer este misterio, cuando escribe: “Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga la vida eterna” (Jn 3,16) Y cuando llega el momento de la despedida, nos muestra los sentimientos de su amado Jesús, quien: “habiendo amado a los suyos, los amó hasta el fin”. Y del discurso de la Cena: “Como el Padre nos amó, así os he amado yo. Permaneced en mi amor. Si guardáis los mandamientos, permaneceréis en mi amor” Y la sugerencia, el mandato de Jesús: “Esto os mando: que os améis unos a los otros”
Nos preparamos para celebrar el Nacimiento de Dios. Y, por favor, que no sea una cosa más que repetimos cada año. No banalicemos el misterio. .Pedidle al Niño y a su Madre que este año sea un descubrimiento de ese infinito amor que Dios nos revela con su presencia entre nosotros y para nosotros, hasta la sublime entrega de la cruz.
San Pablo, otro gran enamorado de Cristo, nos dice:”Tened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús, el cual, siendo de naturaleza divina, se anonadó a sí mismo, tomando la forma de siervo y (…) se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filp 2, 5 ss). ¡Todo nace y todo se explica por el amor!
Por terminar, os brindo un precioso villancico, conocido y cantado por todos, que resume en cándida sencillez el gran misterio del amor de Dios:
Dime Niño de quien eres // todo vestidito de blanco.// Soy de la Virgen María // y del Espíritu Santo. // Resuenen con alegría // los cánticos de mi tierra //y viva el Niño de Dios // que nació en la Nochebuena.
La Nochebuena se viene, // tururú //, la Nochebuena se va. // Y nosotros nos iremos // tururú //, y no volveremos más.
Dime Niño de quién eres // y si te llamas Jesús // Soy amor en el pesebre// y sufrimiento en la Cruz.
Resuenen con alegría / los cánticos de mi tierra…



25/01/12 09:47:00 pm, 


