VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS
por jlreyes
VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS
¡Qué alegría! Un nuevo año en el que los accitanos celebraremos a Nuestra Madre, la Virgen de las Angustias. La festejamos con entusiasmo, y le agradecemos su amor por nosotros, su dolor, el gran dolor que sufrió al darnos a luz al pie de la Cruz. Y le pedimos compadecernos de sus lágrimas, compadecernos – “padecer con” – de su corazón dolorido. Así se lo pedimos en la Santa Misa: “Oh Madre, fuente de amor, // hazme sentir tu dolor // para que llore contigo: // y que por mi Cristo amado // mi corazón abrasado // más viva en Él que conmigo.”
María no sufrió al pie de la cruz sólo como una buena madre que ve a su hijo pendiente en el suplicio infamante de la cruz, sino que ofrece el dolor de su corazón de madre - también redentor -, en unión con el de su Hijo, que, voluntariamente, así se ofrendaba al Padre por todos los hombres. María, Corredentora…
¡Virgen de las Angustias! Una madre transida de dolor con el Hijo muerto en su regazo. Lo han desclavado de la cruz y lo han entregado a su Madre. Ella lo limpia, lo besa, lo llora. Y nos dice con Jeremías: “Oh vosotros, cuantos por aquí pasáis, mirad y ved si hay dolor comparable a mi dolor, al dolor con que soy atormentada” (Lame. 1,12)
¡El pecado: tu pecado, mi pecado! Esa es la causa de tanto dolor. Y tú y yo, ¿insensibles, sin aborrecer “eso”… “eso” que tú y yo sabemos que es lo que hiere el corazón de la Madre y el corazón de su hijo, Dios?
“Oh qué triste y afligida estuvo aquella bendita Madre del Unigénito (…) Quién podría no llorar viendo a la Madre de Cristo en tan cruel suplicio”.
Y, cada año, la festejamos, la vitoreamos, le ofrecemos el estruendo de los cohetes y el fulgor de nuestros fuegos artificiales; pero todo esto, si no sale de corazones en paz con Dios y con la Madre, no deja de ser una enorme equivocación, una terrible farsa. Por ello, me invito, os invito a que seamos buenos hijos de nuestra Madre, reparando con nuestra vida limpia los pecados que mancillan el honor de Dios y han sido, son, la causa del dolor de nuestra buena Madre.
3 comentarios
yo soy hija de Pepe Artero, creo que le sonará, el me comenta que de niños jugaban a fútbol en la Alcazaba.
Me ha encantado su articulo sobre la Virgen.
Ojalá ella nos guie por el buen camino.
Una vez me dió usted la comunión en la catedral, pero no me atreví a decirle nada.
Saludos,
tere artero
Recuerdo que decía "Stabat Mater dolorosa, iuxta crucem lacrimosa, dum pendebat filius. Cuius animam gementem, contristatam et dolentem, pertransivit gladius...
En algún próximo post don José Luis, nos podría citar el texto completo y comentarlo. Es muy bueno para rezar.



03/11/11 10:20:00 am,