From: Subject: =?Windows-1252?Q?=22Spe_Salvi=22_Carta_Enc=EDclica?= Date: Wed, 5 Dec 2007 13:21:12 +0100 MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; type="text/html"; boundary="----=_NextPart_000_0000_01C83741.B4CF1010" X-MimeOLE: Produced By Microsoft MimeOLE V6.00.2900.3198 This is a multi-part message in MIME format. ------=_NextPart_000_0000_01C83741.B4CF1010 Content-Type: text/html; charset="iso-8859-1" Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Location: http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20071130_spe-salvi_sp.html "Spe Salvi" Carta Enc=EDclica
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CARTA = ENC=CDCLICA
SPE SALVI

DEL SUMO = PONT=CDFICE
BENEDICTO=20 XVI
A LOS OBISPOS
A LOS PRESB=CDTEROS Y DI=C1CONOS
A = LAS PERSONAS=20 CONSAGRADAS
Y A TODOS LOS FIELES LAICOS
SOBRE LA ESPERANZA=20 CRISTIANA
 

 

Introducci=F3n

1. =AB SPE SALVI facti sumus = =BB =96 en=20 esperanza fuimos salvados, dice san Pablo a los Romanos y = tambi=E9n a=20 nosotros (Rm 8,24). Seg=FAn la fe cristiana, la =AB = redenci=F3n =BB, la=20 salvaci=F3n, no es simplemente un dato de hecho. Se nos ofrece la = salvaci=F3n=20 en el sentido de que se nos ha dado la esperanza, una esperanza = fiable,=20 gracias a la cual podemos afrontar nuestro presente: el presente, = aunque=20 sea un presente fatigoso, se puede vivir y aceptar si lleva hacia = una=20 meta, si podemos estar seguros de esta meta y si esta meta es tan = grande=20 que justifique el esfuerzo del camino. Ahora bien, se nos plantea=20 inmediatamente la siguiente pregunta: pero, =BFde qu=E9 g=E9nero = ha de ser esta=20 esperanza para poder justificar la afirmaci=F3n de que a partir de = ella, y=20 simplemente porque hay esperanza, somos redimidos por ella? Y, = =BFde qu=E9=20 tipo de certeza se trata?

La fe es = esperanza

2. Antes de ocuparnos de estas = preguntas que=20 nos hemos hecho, y que hoy son percibidas de un modo = particularmente=20 intenso, hemos de escuchar todav=EDa con un poco m=E1s de = atenci=F3n el=20 testimonio de la Biblia sobre la esperanza. En efecto, =AB = esperanza =BB es=20 una palabra central de la fe b=EDblica, hasta el punto de que en = muchos=20 pasajes las palabras =AB fe =BB y =AB esperanza =BB parecen = intercambiables. As=ED,=20 la Carta a los Hebreos une estrechamente la =AB plenitud de = la fe =BB=20 (10,22) con la =AB firme confesi=F3n de la esperanza =BB (10,23). = Tambi=E9n cuando=20 la Primera Carta de Pedro exhorta a los cristianos a estar = siempre=20 prontos para dar una respuesta sobre el logos =96el sentido = y la=20 raz=F3n=96 de su esperanza (cf. 3,15), =AB esperanza =BB equivale = a =AB fe =BB. El=20 haber recibido como don una esperanza fiable fue determinante para = la=20 conciencia de los primeros cristianos, como se pone de manifiesto = tambi=E9n=20 cuando la existencia cristiana se compara con la vida anterior a = la fe o=20 con la situaci=F3n de los seguidores de otras religiones. Pablo = recuerda a=20 los Efesios c=F3mo antes de su encuentro con Cristo no ten=EDan en = el mundo =AB=20 ni esperanza ni Dios =BB (Ef 2,12). Naturalmente, =E9l = sab=EDa que hab=EDan=20 tenido dioses, que hab=EDan tenido una religi=F3n, pero sus dioses = se hab=EDan=20 demostrado inciertos y de sus mitos contradictorios no surg=EDa = esperanza=20 alguna. A pesar de los dioses, estaban =AB sin Dios =BB y, por = consiguiente,=20 se hallaban en un mundo oscuro, ante un futuro sombr=EDo. =AB = In nihilo ab=20 nihilo quam cito recidimus =BB (en la nada, de la nada, qu=E9 = pronto=20 recaemos)[1], dice un epitafio de aquella =E9poca, = palabras en las=20 que aparece sin medias tintas lo mismo a lo que Pablo se = refer=EDa. En el=20 mismo sentido les dice a los Tesalonicenses: =AB No os aflij=E1is = como los=20 hombres sin esperanza =BB (1 Ts 4,13). En este caso aparece = tambi=E9n=20 como elemento distintivo de los cristianos el hecho de que ellos = tienen un=20 futuro: no es que conozcan los pormenores de lo que les espera, = pero saben=20 que su vida, en conjunto, no acaba en el vac=EDo. S=F3lo cuando el = futuro es=20 cierto como realidad positiva, se hace llevadero tambi=E9n el = presente. De=20 este modo, podemos decir ahora: el cristianismo no era solamente = una =AB=20 buena noticia =BB, una comunicaci=F3n de contenidos desconocidos = hasta aquel=20 momento. En nuestro lenguaje se dir=EDa: el mensaje cristiano no = era s=F3lo =AB=20 informativo =BB, sino =AB performativo =BB. Eso significa que el = Evangelio no es=20 solamente una comunicaci=F3n de cosas que se pueden saber, sino = una=20 comunicaci=F3n que comporta hechos y cambia la vida. La puerta = oscura del=20 tiempo, del futuro, ha sido abierta de par en par. Quien tiene = esperanza=20 vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva.

3. Pero ahora se plantea la = pregunta: =BFen qu=E9=20 consiste esta esperanza que, en cuanto esperanza, es =AB = redenci=F3n =BB? Pues=20 bien, el n=FAcleo de la respuesta se da en el pasaje antes citado = de la=20 Carta a los Efesios: antes del encuentro con Cristo, los = Efesios=20 estaban sin esperanza, porque estaban en el mundo =AB sin Dios = =BB. Llegar a=20 conocer a Dios, al Dios verdadero, eso es lo que significa recibir = esperanza. Para nosotros, que vivimos desde siempre con el = concepto=20 cristiano de Dios y nos hemos acostumbrado a =E9l, el tener = esperanza, que=20 proviene del encuentro real con este Dios, resulta ya casi = imperceptible.=20 El ejemplo de una santa de nuestro tiempo puede en cierta medida = ayudarnos=20 a entender lo que significa encontrar por primera vez y realmente = a este=20 Dios. Me refiero a la africana Josefina Bakhita, canonizada por el = Papa=20 Juan Pablo II. Naci=F3 aproximadamente en 1869 =96ni ella misma = sab=EDa la fecha=20 exacta=96 en Darfur, Sud=E1n. Cuando ten=EDa nueve a=F1os fue = secuestrada por=20 traficantes de esclavos, golpeada y vendida cinco veces en los = mercados de=20 Sud=E1n. Termin=F3 como esclava al servicio de la madre y la mujer = de un=20 general, donde cada d=EDa era azotada hasta sangrar; como = consecuencia de=20 ello le quedaron 144 cicatrices para el resto de su vida. Por fin, = en 1882=20 fue comprada por un mercader italiano para el c=F3nsul italiano = Callisto=20 Legnani que, ante el avance de los mahdistas, volvi=F3 a Italia. = Aqu=ED,=20 despu=E9s de los terribles =AB due=F1os =BB de los que hab=EDa = sido propiedad hasta=20 aquel momento, Bakhita lleg=F3 a conocer un =AB due=F1o =BB = totalmente diferente=20 =96que llam=F3 =AB paron =BB en el dialecto veneciano que ahora = hab=EDa aprendido=96,=20 al Dios vivo, el Dios de Jesucristo. Hasta aquel momento s=F3lo = hab=EDa=20 conocido due=F1os que la despreciaban y maltrataban o, en el mejor = de los=20 casos, la consideraban una esclava =FAtil. Ahora, por el = contrario, o=EDa=20 decir que hab=EDa un =AB Paron =BB por encima de todos los = due=F1os, el Se=F1or de=20 todos los se=F1ores, y que este Se=F1or es bueno, la bondad en = persona. Se=20 enter=F3 de que este Se=F1or tambi=E9n la conoc=EDa, que la = hab=EDa creado tambi=E9n a=20 ella; m=E1s a=FAn, que la quer=EDa. Tambi=E9n ella era amada, y = precisamente por=20 el =AB Paron =BB supremo, ante el cual todos los dem=E1s no son = m=E1s que m=EDseros=20 siervos. Ella era conocida y amada, y era esperada. Incluso m=E1s: = este=20 Due=F1o hab=EDa afrontado personalmente el destino de ser = maltratado y ahora=20 la esperaba =AB a la derecha de Dios Padre =BB. En este momento = tuvo =AB=20 esperanza =BB; no s=F3lo la peque=F1a esperanza de encontrar = due=F1os menos=20 crueles, sino la gran esperanza: yo soy definitivamente amada, = suceda lo=20 que suceda; este gran Amor me espera. Por eso mi vida es hermosa. = A trav=E9s=20 del conocimiento de esta esperanza ella fue =AB redimida =BB, ya = no se sent=EDa=20 esclava, sino hija libre de Dios. Entendi=F3 lo que Pablo quer=EDa = decir=20 cuando record=F3 a los Efesios que antes estaban en el mundo sin = esperanza y=20 sin Dios; sin esperanza porque estaban sin Dios. As=ED, cuando se = quiso=20 devolverla a Sud=E1n, Bakhita se neg=F3; no estaba dispuesta a que = la=20 separaran de nuevo de su =AB Paron =BB. El 9 de enero de 1890 = recibi=F3 el=20 Bautismo, la Confirmaci=F3n y la primera Comuni=F3n de manos del = Patriarca de=20 Venecia. El 8 de diciembre de 1896 hizo los votos en Verona, en la = Congregaci=F3n de las hermanas Canosianas, y desde entonces = =96junto con sus=20 labores en la sacrist=EDa y en la porter=EDa del claustro=96 = intent=F3 sobre todo,=20 en varios viajes por Italia, exhortar a la misi=F3n: sent=EDa el = deber de=20 extender la liberaci=F3n que hab=EDa recibido mediante el = encuentro con el=20 Dios de Jesucristo; que la deb=EDan recibir otros, el mayor = n=FAmero posible=20 de personas. La esperanza que en ella hab=EDa nacido y la hab=EDa = =AB redimido =BB=20 no pod=EDa guard=E1rsela para s=ED sola; esta esperanza deb=EDa = llegar a muchos,=20 llegar a todos.

El concepto de esperanza = basada en la fe=20
en el Nuevo Testamento y en la Iglesia = primitiva

4. Antes de abordar la cuesti=F3n = sobre si el=20 encuentro con el Dios que nos ha mostrado su rostro en Cristo, y = que ha=20 abierto su Coraz=F3n, es para nosotros no s=F3lo =AB informativo = =BB, sino tambi=E9n=20 =AB performativo =BB, es decir, si puede transformar nuestra vida = hasta=20 hacernos sentir redimidos por la esperanza que dicho encuentro = expresa,=20 volvamos de nuevo a la Iglesia primitiva. Es f=E1cil darse cuenta = de que la=20 experiencia de la peque=F1a esclava africana Bakhita fue tambi=E9n = la=20 experiencia de muchas personas maltratadas y condenadas a la = esclavitud en=20 la =E9poca del cristianismo naciente. El cristianismo no tra=EDa = un mensaje=20 socio-revolucionario como el de Espartaco que, con luchas = cruentas,=20 fracas=F3. Jes=FAs no era Espartaco, no era un combatiente por una = liberaci=F3n=20 pol=EDtica como Barrab=E1s o Bar-Kokeb=E1. Lo que Jes=FAs hab=EDa = tra=EDdo, habiendo=20 muerto =C9l mismo en la cruz, era algo totalmente diverso: el = encuentro con=20 el Se=F1or de todos los se=F1ores, el encuentro con el Dios vivo = y, as=ED, el=20 encuentro con una esperanza m=E1s fuerte que los sufrimientos de = la=20 esclavitud, y que por ello transforma desde dentro la vida y el = mundo. La=20 novedad de lo ocurrido aparece con m=E1xima claridad en la = Carta de=20 san Pablo a Filem=F3n. Se trata de una carta muy personal, = que Pablo=20 escribe en la c=E1rcel, envi=E1ndola con el esclavo fugitivo, = On=E9simo,=20 precisamente a su due=F1o, Filem=F3n. S=ED, Pablo devuelve el = esclavo a su=20 due=F1o, del que hab=EDa huido, y no lo hace mandando, sino = suplicando: =AB Te=20 recomiendo a On=E9simo, mi hijo, a quien he engendrado en la = prisi=F3n [...].=20 Te lo env=EDo como algo de mis entra=F1as [...]. Quiz=E1s se = apart=F3 de ti para=20 que le recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho = mejor:=20 como hermano querido =BB (Flm 10-16). Los hombres que, = seg=FAn su=20 estado civil se relacionan entre s=ED como due=F1os y esclavos, en = cuanto=20 miembros de la =FAnica Iglesia se han convertido en hermanos y = hermanas unos=20 de otros: as=ED se llamaban mutuamente los cristianos. Hab=EDan = sido=20 regenerados por el Bautismo, colmados del mismo Esp=EDritu y = recib=EDan=20 juntos, unos al lado de otros, el Cuerpo del Se=F1or. Aunque las = estructuras=20 externas permanecieran igual, esto cambiaba la sociedad desde = dentro.=20 Cuando la Carta a los Hebreos dice que los cristianos son = hu=E9spedes=20 y peregrinos en la tierra, a=F1orando la patria futura (cf. Hb=20 11,13-16; Flp 3,20), no remite simplemente a una = perspectiva=20 futura, sino que se refiere a algo muy distinto: los cristianos = reconocen=20 que la sociedad actual no es su ideal; ellos pertenecen a una = sociedad=20 nueva, hacia la cual est=E1n en camino y que es anticipada en su=20 peregrinaci=F3n.

5. Hemos de a=F1adir todav=EDa otro punto de = vista. La=20 Primera Carta a los Corintios (1,18-31) nos muestra que una = gran parte=20 de los primeros cristianos pertenec=EDa a las clases sociales = bajas y,=20 precisamente por eso, estaba preparada para la experiencia de la = nueva=20 esperanza, como hemos visto en el ejemplo de Bakhita. No obstante, = hubo=20 tambi=E9n desde el principio conversiones en las clases sociales=20 aristocr=E1ticas y cultas. Precisamente porque =E9stas tambi=E9n = viv=EDan en el=20 mundo =AB sin esperanza y sin Dios =BB. El mito hab=EDa perdido su = credibilidad;=20 la religi=F3n de Estado romana se hab=EDa esclerotizado = convirti=E9ndose en=20 simple ceremonial, que se cumpl=EDa escrupulosamente pero ya = reducido s=F3lo a=20 una =AB religi=F3n pol=EDtica =BB. El racionalismo filos=F3fico = hab=EDa relegado a los=20 dioses al =E1mbito de lo irreal. Se ve=EDa lo divino de diversas = formas en las=20 fuerzas c=F3smicas, pero no exist=EDa un Dios al que se pudiera = rezar. Pablo=20 explica de manera absolutamente apropiada la problem=E1tica = esencial de=20 entonces sobre la religi=F3n cuando a la vida =AB seg=FAn Cristo = =BB contrapone=20 una vida bajo el se=F1or=EDo de los =AB elementos del mundo =BB = (cf. Col=20 2,8). En esta perspectiva, hay un texto de san Gregorio Nacianceno = que=20 puede ser muy iluminador. Dice que en el mismo momento en que los = Magos,=20 guiados por la estrella, adoraron al nuevo rey, Cristo, lleg=F3 el = fin para=20 la astrolog=EDa, porque desde entonces las estrellas giran seg=FAn = la =F3rbita=20 establecida por Cristo[2]. En efecto, en esta escena se invierte la = concepci=F3n=20 del mundo de entonces que, de modo diverso, tambi=E9n hoy est=E1 = nuevamente en=20 auge. No son los elementos del cosmos, la leyes de la materia, lo = que en=20 definitiva gobierna el mundo y el hombre, sino que es un Dios = personal=20 quien gobierna las estrellas, es decir, el universo; la =FAltima = instancia=20 no son las leyes de la materia y de la evoluci=F3n, sino la = raz=F3n, la=20 voluntad, el amor: una Persona. Y si conocemos a esta Persona, y = ella a=20 nosotros, entonces el inexorable poder de los elementos materiales = ya no=20 es la =FAltima instancia; ya no somos esclavos del universo y de = sus leyes,=20 ahora somos libres. Esta toma de conciencia ha influenciado en la=20 antig=FCedad a los esp=EDritus genuinos que estaban en b=FAsqueda. = El cielo no=20 est=E1 vac=EDo. La vida no es el simple producto de las leyes y de = la=20 casualidad de la materia, sino que en todo, y al mismo tiempo por = encima=20 de todo, hay una voluntad personal, hay un Esp=EDritu que en = Jes=FAs se ha=20 revelado como Amor[3].

6. Los sarc=F3fagos de los primeros tiempos del = cristianismo=20 muestran visiblemente esta concepci=F3n, en presencia de la = muerte, ante la=20 cual es inevitable preguntarse por el sentido de la vida. En los = antiguos=20 sarc=F3fagos se interpreta la figura de Cristo mediante dos = im=E1genes: la del=20 fil=F3sofo y la del pastor. En general, por filosof=EDa no se = entend=EDa=20 entonces una dif=EDcil disciplina acad=E9mica, como ocurre hoy. El = fil=F3sofo=20 era m=E1s bien el que sab=EDa ense=F1ar el arte esencial: el arte = de ser hombre=20 de manera recta, el arte de vivir y morir. Ciertamente, ya desde = hac=EDa=20 tiempo los hombres se hab=EDan percatado de que gran parte de los = que se=20 presentaban como fil=F3sofos, como maestros de vida, no eran m=E1s = que=20 charlatanes que con sus palabras quer=EDan ganar dinero, mientras = que no=20 ten=EDan nada que decir sobre la verdadera vida. Esto hac=EDa que = se buscase=20 con m=E1s ah=EDnco a=FAn al aut=E9ntico fil=F3sofo, que supiera = indicar=20 verdaderamente el camino de la vida. Hacia finales del siglo III=20 encontramos por vez primera en Roma, en el sarc=F3fago de un = ni=F1o y en el=20 contexto de la resurrecci=F3n de L=E1zaro, la figura de Cristo = como el=20 verdadero fil=F3sofo, que tiene el Evangelio en una mano y en la = otra el=20 bast=F3n de caminante propio del fil=F3sofo. Con este bast=F3n = =C9l vence a la=20 muerte; el Evangelio lleva la verdad que los fil=F3sofos = deambulantes hab=EDan=20 buscado en vano. En esta imagen, que despu=E9s perdurar=E1 en el = arte de los=20 sarc=F3fagos durante mucho tiempo, se muestra claramente lo que = tanto las=20 personas cultas como las sencillas encontraban en Cristo: =C9l nos = dice=20 qui=E9n es en realidad el hombre y qu=E9 debe hacer para ser = verdaderamente=20 hombre. =C9l nos indica el camino y este camino es la verdad. =C9l = mismo es=20 ambas cosas, y por eso es tambi=E9n la vida que todos anhelamos. = =C9l indica=20 tambi=E9n el camino m=E1s all=E1 de la muerte; s=F3lo quien es = capaz de hacer todo=20 esto es un verdadero maestro de vida. Lo mismo puede verse en la = imagen=20 del pastor. Como ocurr=EDa para la representaci=F3n del = fil=F3sofo, tambi=E9n para=20 la representaci=F3n de la figura del pastor la Iglesia primitiva = pod=EDa=20 referirse a modelos ya existentes en el arte romano. En =E9ste, el = pastor=20 expresaba generalmente el sue=F1o de una vida serena y sencilla, = de la cual=20 ten=EDa nostalgia la gente inmersa en la confusi=F3n de la ciudad. = Pero ahora=20 la imagen era contemplada en un nuevo escenario que le daba un = contenido=20 m=E1s profundo: =AB El Se=F1or es mi pastor, nada me falta... = Aunque camine por=20 ca=F1adas oscuras, nada temo, porque t=FA vas conmigo... =BB = (Sal=20 22,1-4). El verdadero pastor es Aquel que conoce tambi=E9n el = camino que=20 pasa por el valle de la muerte; Aquel que incluso por el camino de = la=20 =FAltima soledad, en el que nadie me puede acompa=F1ar, va conmigo = gui=E1ndome=20 para atravesarlo: =C9l mismo ha recorrido este camino, ha bajado = al reino de=20 la muerte, la ha vencido, y ha vuelto para acompa=F1arnos ahora y = darnos la=20 certeza de que, con =C9l, se encuentra siempre un paso abierto. = Saber que=20 existe Aquel que me acompa=F1a incluso en la muerte y que con su = =AB vara y su=20 cayado me sosiega =BB, de modo que =AB nada temo =BB (cf. Sal = 22,4), era=20 la nueva =AB esperanza =BB que brotaba en la vida de los = creyentes.

7. Debemos volver una vez m=E1s al Nuevo = Testamento. En el=20 cap=EDtulo und=E9cimo de la Carta a los Hebreos (v. 1) se = encuentra una=20 especie de definici=F3n de la fe que une estrechamente esta virtud = con la=20 esperanza. Desde la Reforma, se ha entablado entre los exegetas = una=20 discusi=F3n sobre la palabra central de esta frase, y en la cual = parece que=20 hoy se abre un camino hacia una interpretaci=F3n com=FAn. Dejo por = el momento=20 sin traducir esta palabra central. La frase dice as=ED: =AB La fe = es=20 hypostasis de lo que se espera y prueba de lo que no se ve = =BB. Para=20 los Padres y para los te=F3logos de la Edad Media estaba claro que = la=20 palabra griega hypostasis se traduc=EDa al lat=EDn con el = t=E9rmino=20 substantia. Por tanto, la traducci=F3n latina del texto = elaborada en la=20 Iglesia antigua, dice as=ED: =AB Est autem fides sperandarum = substantia=20 rerum, argumentum non apparentium =BB, la fe es la =AB = sustancia =BB de lo=20 que se espera; prueba de lo que no se ve. Tom=E1s de Aquino[4], usando la terminolog=EDa de la = tradici=F3n filos=F3fica=20 en la que se hallaba, explica esto de la siguiente manera: la fe = es un=20 habitus, es decir, una constante disposici=F3n del =E1nimo, = gracias a=20 la cual comienza en nosotros la vida eterna y la raz=F3n se siente = inclinada=20 a aceptar lo que ella misma no ve. As=ED pues, el concepto de =AB = sustancia =BB=20 queda modificado en el sentido de que por la fe, de manera = incipiente,=20 podr=EDamos decir =AB en germen =BB =96por tanto seg=FAn la =AB = sustancia =BB=96 ya est=E1n=20 presentes en nosotros las realidades que se esperan: el todo, la = vida=20 verdadera. Y precisamente porque la realidad misma ya est=E1 = presente, esta=20 presencia de lo que vendr=E1 genera tambi=E9n certeza: esta =AB = realidad =BB que=20 ha de venir no es visible a=FAn en el mundo externo (no =AB = aparece =BB), pero=20 debido a que, como realidad inicial y din=E1mica, la llevamos = dentro de=20 nosotros, nace ya ahora una cierta percepci=F3n de la misma. A = Lutero, que=20 no ten=EDa mucha simpat=EDa por la Carta a los Hebreos en = s=ED misma, el=20 concepto de =AB sustancia =BB no le dec=EDa nada en el contexto de = su concepci=F3n=20 de la fe. Por eso entendi=F3 el t=E9rmino = hip=F3stasis/sustancia no en=20 sentido objetivo (de realidad presente en nosotros), sino en el = sentido=20 subjetivo, como expresi=F3n de una actitud interior y, por = consiguiente,=20 tuvo que comprender naturalmente tambi=E9n el t=E9rmino = argumentum como=20 una disposici=F3n del sujeto. Esta interpretaci=F3n se ha = difundido tambi=E9n en=20 la ex=E9gesis cat=F3lica en el siglo XX =96al menos en Alemania=96 = de tal manera=20 que la traducci=F3n ecum=E9nica del Nuevo Testamento en alem=E1n, = aprobada por=20 los Obispos, dice: =AB Glaube aber ist: Feststehen in dem, was = man=20 erhofft, =DCberzeugtsein von dem, was man nicht sieht =BB (fe = es: estar=20 firmes en lo que se espera, estar convencidos de lo que no se ve). = En s=ED=20 mismo, esto no es err=F3neo, pero no es el sentido del texto, = porque el=20 t=E9rmino griego usado (elenchos) no tiene el valor = subjetivo de =AB=20 convicci=F3n =BB, sino el significado objetivo de =AB prueba =BB. = Por eso, la=20 exegesis protestante reciente ha llegado con raz=F3n a un = convencimiento=20 diferente: =AB Ahora ya no se puede poner en duda que esta = interpretaci=F3n=20 protestante, que se ha hecho cl=E1sica, es insostenible =BB[5]. La fe no es solamente un tender de la = persona hacia=20 lo que ha de venir, y que est=E1 todav=EDa totalmente ausente; la = fe nos da=20 algo. Nos da ya ahora algo de la realidad esperada, y esta = realidad=20 presente constituye para nosotros una =AB prueba =BB de lo que = a=FAn no se ve.=20 =C9sta atrae al futuro dentro del presente, de modo que el futuro = ya no es=20 el puro =AB todav=EDa-no =BB. El hecho de que este futuro exista = cambia el=20 presente; el presente est=E1 marcado por la realidad futura, y = as=ED las=20 realidades futuras repercuten en las presentes y las presentes en = las=20 futuras.

8. Esta explicaci=F3n cobra mayor fuerza a=FAn, y = se conecta con=20 la vida concreta, si consideramos el vers=EDculo 34 del cap=EDtulo = 10 de la=20 Carta a los Hebreos que, desde el punto de vista = ling=FC=EDstico y de=20 contenido, est=E1 relacionado con esta definici=F3n de una fe = impregnada de=20 esperanza y que al mismo tiempo la prepara. Aqu=ED, el autor habla = a los=20 creyentes que han padecido la experiencia de la persecuci=F3n y = les dice: =AB=20 Compartisteis el sufrimiento de los encarcelados, aceptasteis con = alegr=EDa=20 que os confiscaran los bienes (hyparchonton =96 Vg: = bonorum),=20 sabiendo que ten=EDais bienes mejores y permanentes = (hyparxin =96=20 Vg: substantiam) =BB. Hyparchonta son las = propiedades, lo que=20 en la vida terrenal constituye el sustento, la base, la =AB = sustancia =BB con=20 la que se cuenta para la vida. Esta =AB sustancia =BB, la = seguridad normal=20 para la vida, se la han quitado a los cristianos durante la = persecuci=F3n.=20 Lo han soportado porque despu=E9s de todo consideraban irrelevante = esta=20 sustancia material. Pod=EDan dejarla porque hab=EDan encontrado = una =AB base =BB=20 mejor para su existencia, una base que perdura y que nadie puede = quitar.=20 No se puede dejar de ver la relaci=F3n que hay entre estas dos = especies de =AB=20 sustancia =BB, entre sustento o base material y la afirmaci=F3n de = la fe como=20 =AB base =BB, como =AB sustancia =BB que perdura. La fe otorga a = la vida una base=20 nueva, un nuevo fundamento sobre el que el hombre puede apoyarse, = de tal=20 manera que precisamente el fundamento habitual, la confianza en la = renta=20 material, queda relativizado. Se crea una nueva libertad ante este = fundamento de la vida que s=F3lo aparentemente es capaz de = sustentarla,=20 aunque con ello no se niega ciertamente su sentido normal. Esta = nueva=20 libertad, la conciencia de la nueva =AB sustancia =BB que se nos = ha dado, se=20 ha puesto de manifiesto no s=F3lo en el martirio, en el cual las = personas se=20 han opuesto a la prepotencia de la ideolog=EDa y de sus =F3rganos = pol=EDticos,=20 renovando el mundo con su muerte. Tambi=E9n se ha manifestado = sobre todo en=20 las grandes renuncias, desde los monjes de la antig=FCedad hasta = Francisco=20 de As=EDs, y a las personas de nuestro tiempo que, en los = Institutos y=20 Movimientos religiosos modernos, han dejado todo por amor de = Cristo para=20 llevar a los hombres la fe y el amor de Cristo, para ayudar a las = personas=20 que sufren en el cuerpo y en el alma. En estos casos se ha = comprobado que=20 la nueva =AB sustancia =BB es realmente =AB sustancia =BB; de la = esperanza de=20 estas personas tocadas por Cristo ha brotado esperanza para otros = que=20 viv=EDan en la oscuridad y sin esperanza. En ellos se ha = demostrado que esta=20 nueva vida posee realmente =AB sustancia =BB y es una =AB = sustancia =BB que=20 suscita vida para los dem=E1s. Para nosotros, que contemplamos = estas=20 figuras, su vida y su comportamiento son de hecho una =AB prueba = =BB de que=20 las realidades futuras, la promesa de Cristo, no es solamente una = realidad=20 esperada sino una verdadera presencia: =C9l es realmente el =AB = fil=F3sofo =BB y=20 el =AB pastor =BB que nos indica qu=E9 es y d=F3nde est=E1 la = vida.

9. Para comprender m=E1s profundamente esta = reflexi=F3n sobre=20 las dos especies de sustancias hypostasis e = hyparchonta y=20 sobre los dos modos de vida expresados con ellas, tenemos = todav=EDa que=20 reflexionar brevemente sobre dos palabras relativas a este = argumento, que=20 se encuentran en el cap=EDtulo 10 de la Carta a los = Hebreos. Se trata=20 de las palabras hypomone (10,36) e hypostole = (10,39).=20 Hypomone se traduce normalmente por =AB paciencia =BB, = perseverancia,=20 constancia. El creyente necesita saber esperar soportando=20 pacientemente las pruebas para poder =AB alcanzar la promesa =BB = (cf. 10,36).=20 En la religiosidad del antiguo juda=EDsmo, esta palabra se us=F3 = expresamente=20 para designar la espera de Dios caracter=EDstica de Israel: su = perseverar en=20 la fidelidad a Dios bas=E1ndose en la certeza de la Alianza, en = medio de un=20 mundo que contradice a Dios. As=ED, la palabra indica una = esperanza vivida,=20 una existencia basada en la certeza de la esperanza. En el Nuevo=20 Testamento, esta espera de Dios, este estar de parte de Dios, = asume un=20 nuevo significado: Dios se ha manifestado en Cristo. Nos ha = comunicado ya=20 la =AB sustancia =BB de las realidades futuras y, de este modo, la = espera de=20 Dios adquiere una nueva certeza. Se esperan las realidades futuras = a=20 partir de un presente ya entregado. Es la espera, ante la = presencia de=20 Cristo, con Cristo presente, de que su Cuerpo se complete, con = vistas a su=20 llegada definitiva. En cambio, con hypostole se expresa el=20 retraerse de quien no se arriesga a decir abiertamente y con = franqueza la=20 verdad quiz=E1s peligrosa. Este esconderse ante los hombres por = esp=EDritu de=20 temor ante ellos lleva a la =AB perdici=F3n =BB (Hb 10,39). = Por el=20 contrario, la Segunda Carta a Timoteo caracteriza la = actitud de=20 fondo del cristiano con una bella expresi=F3n: =AB Dios no nos ha = dado un=20 esp=EDritu cobarde, sino un esp=EDritu de energ=EDa, amor y buen = juicio =BB=20 (1,7).

La vida eterna =96 =BFqu=E9 es?

10. Hasta ahora hemos hablado de la fe y de la = esperanza en=20 el Nuevo Testamento y en los comienzos del cristianismo; pero = siempre se=20 ha tenido tambi=E9n claro que no s=F3lo hablamos del pasado; toda = la reflexi=F3n=20 concierne a la vida y a la muerte en general y, por tanto, = tambi=E9n tiene=20 que ver con nosotros aqu=ED y ahora. No obstante, es el momento de = preguntarnos ahora de manera expl=EDcita: la fe cristiana =BFes = tambi=E9n para=20 nosotros ahora una esperanza que transforma y sostiene nuestra = vida? =BFEs=20 para nosotros =AB performativa =BB, un mensaje que plasma de modo = nuevo la=20 vida misma, o es ya s=F3lo =AB informaci=F3n =BB que, mientras = tanto, hemos dejado=20 arrinconada y nos parece superada por informaciones m=E1s = recientes? En la=20 b=FAsqueda de una respuesta quisiera partir de la forma cl=E1sica = del di=E1logo=20 con el cual el rito del Bautismo expresaba la acogida del reci=E9n = nacido en=20 la comunidad de los creyentes y su renacimiento en Cristo. El = sacerdote=20 preguntaba ante todo a los padres qu=E9 nombre hab=EDan elegido = para el ni=F1o,=20 y continuaba despu=E9s con la pregunta: =AB =BFQu=E9 ped=EDs a la = Iglesia? =BB. Se=20 respond=EDa: =AB La fe =BB. Y =AB =BFQu=E9 te da la fe? =BB. =AB = La vida eterna =BB. Seg=FAn=20 este di=E1logo, los padres buscaban para el ni=F1o la entrada en = la fe, la=20 comuni=F3n con los creyentes, porque ve=EDan en la fe la llave = para =AB la vida=20 eterna =BB. En efecto, ayer como hoy, en el Bautismo, cuando uno = se=20 convierte en cristiano, se trata de esto: no es s=F3lo un acto de=20 socializaci=F3n dentro de la comunidad ni solamente de acogida en = la=20 Iglesia. Los padres esperan algo m=E1s para el bautizando: esperan = que la=20 fe, de la cual forma parte el cuerpo de la Iglesia y sus = sacramentos, le=20 d=E9 la vida, la vida eterna. La fe es la sustancia de la = esperanza. Pero=20 entonces surge la cuesti=F3n: =BFDe verdad queremos esto: vivir = eternamente?=20 Tal vez muchas personas rechazan hoy la fe simplemente porque la = vida=20 eterna no les parece algo deseable. En modo alguno quieren la vida = eterna,=20 sino la presente y, para esto, la fe en la vida eterna les parece = m=E1s bien=20 un obst=E1culo. Seguir viviendo para siempre =96sin fin=96 parece = m=E1s una=20 condena que un don. Ciertamente, se querr=EDa aplazar la muerte lo = m=E1s=20 posible. Pero vivir siempre, sin un t=E9rmino, s=F3lo ser=EDa a = fin de cuentas=20 aburrido y al final insoportable. Esto es lo que dice = precisamente, por=20 ejemplo, el Padre de la Iglesia Ambrosio en el serm=F3n f=FAnebre = por su=20 hermano difunto S=E1tiro: =AB Es verdad que la muerte no formaba = parte de=20 nuestra naturaleza, sino que se introdujo en ella; Dios no = instituy=F3 la=20 muerte desde el principio, sino que nos la dio como un remedio = [...]. En=20 efecto, la vida del hombre, condenada por culpa del pecado a un = duro=20 trabajo y a un sufrimiento intolerable, comenz=F3 a ser digna de = l=E1stima:=20 era necesario dar un fin a estos males, de modo que la muerte = restituyera=20 lo que la vida hab=EDa perdido. La inmortalidad, en efecto, es = m=E1s una carga=20 que un bien, si no entra en juego la gracia =BB[6]. Y Ambrosio ya hab=EDa dicho poco antes: = =AB No debemos=20 deplorar la muerte, ya que es causa de salvaci=F3n =BB[7].

11. Sea lo que fuere lo que san Ambrosio quiso = decir=20 exactamente con estas palabras, es cierto que la eliminaci=F3n de = la muerte,=20 como tambi=E9n su aplazamiento casi ilimitado, pondr=EDa a la = tierra y a la=20 humanidad en una condici=F3n imposible y no comportar=EDa = beneficio alguno=20 para el individuo mismo. Obviamente, hay una contradicci=F3n en = nuestra=20 actitud, que hace referencia a un contraste interior de nuestra = propia=20 existencia. Por un lado, no queremos morir; los que nos aman, = sobre todo,=20 no quieren que muramos. Por otro lado, sin embargo, tampoco = deseamos=20 seguir existiendo ilimitadamente, y tampoco la tierra ha sido = creada con=20 esta perspectiva. Entonces, =BFqu=E9 es realmente lo que queremos? = Esta=20 paradoja de nuestra propia actitud suscita una pregunta m=E1s = profunda: =BFqu=E9=20 es realmente la =AB vida =BB? Y =BFqu=E9 significa verdaderamente = =AB eternidad =BB?=20 Hay momentos en que de repente percibimos algo: s=ED, esto ser=EDa = precisamente la verdadera =AB vida =BB, as=ED deber=EDa ser. En = contraste con=20 ello, lo que cotidianamente llamamos =AB vida =BB, en verdad no lo = es.=20 Agust=EDn, en su extensa carta sobre la oraci=F3n dirigida a = Proba, una viuda=20 romana acomodada y madre de tres c=F3nsules, escribi=F3 una vez: = En el fondo=20 queremos s=F3lo una cosa, la =AB vida bienaventurada =BB, la vida = que=20 simplemente es vida, simplemente =AB felicidad =BB. A fin de = cuentas, en la=20 oraci=F3n no pedimos otra cosa. No nos encaminamos hacia nada = m=E1s, se trata=20 s=F3lo de esto. Pero despu=E9s Agust=EDn dice tambi=E9n: = pens=E1ndolo bien, no=20 sabemos en absoluto lo que deseamos, lo que quisi=E9ramos = concretamente.=20 Desconocemos del todo esta realidad; incluso en aquellos momentos = en que=20 nos parece tocarla con la mano no la alcanzamos realmente. =AB No = sabemos=20 pedir lo que nos conviene =BB, reconoce con una expresi=F3n de san = Pablo=20 (Rm 8,26). Lo =FAnico que sabemos es que no es esto. Sin = embargo, en=20 este no-saber sabemos que esta realidad tiene que existir. =AB = As=ED, pues,=20 hay en nosotros, por decirlo de alguna manera, una sabia = ignorancia=20 (docta ignorantia) =BB, escribe. No sabemos lo que queremos = realmente; no conocemos esta =AB verdadera vida =BB y, sin = embargo, sabemos=20 que debe existir un algo que no conocemos y hacia el cual nos = sentimos=20 impulsados[8].

12. Pienso que Agust=EDn describe en este pasaje, = de modo muy=20 preciso y siempre v=E1lido, la situaci=F3n esencial del hombre, la = situaci=F3n=20 de la que provienen todas sus contradicciones y sus esperanzas. De = alg=FAn=20 modo deseamos la vida misma, la verdadera, la que no se vea = afectada ni=20 siquiera por la muerte; pero, al mismo tiempo, no conocemos eso = hacia lo=20 que nos sentimos impulsados. No podemos dejar de tender a ello y, = sin=20 embargo, sabemos que todo lo que podemos experimentar o realizar = no es lo=20 que deseamos. Esta =AB realidad =BB desconocida es la verdadera = =AB esperanza =BB=20 que nos empuja y, al mismo tiempo, su desconocimiento es la causa = de todas=20 las desesperaciones, as=ED como tambi=E9n de todos los impulsos = positivos o=20 destructivos hacia el mundo aut=E9ntico y el aut=E9ntico hombre. = La expresi=F3n=20 =AB vida eterna =BB trata de dar un nombre a esta desconocida = realidad=20 conocida. Es por necesidad una expresi=F3n insuficiente que crea = confusi=F3n.=20 En efecto, =AB eterno =BB suscita en nosotros la idea de lo = interminable, y=20 eso nos da miedo; =AB vida =BB nos hace pensar en la vida que = conocemos, que=20 amamos y que no queremos perder, pero que a la vez es con = frecuencia m=E1s=20 fatiga que satisfacci=F3n, de modo que, mientras por un lado la = deseamos,=20 por otro no la queremos. Podemos solamente tratar de salir con = nuestro=20 pensamiento de la temporalidad a la que estamos sujetos y augurar = de alg=FAn=20 modo que la eternidad no sea un continuo sucederse de d=EDas del = calendario,=20 sino como el momento pleno de satisfacci=F3n, en el cual la = totalidad nos=20 abraza y nosotros abrazamos la totalidad. Ser=EDa el momento del = sumergirse=20 en el oc=E9ano del amor infinito, en el cual el tempo =96el antes = y el=20 despu=E9s=96 ya no existe. Podemos =FAnicamente tratar de pensar = que este=20 momento es la vida en sentido pleno, sumergirse siempre de nuevo = en la=20 inmensidad del ser, a la vez que estamos desbordados simplemente = por la=20 alegr=EDa. En el Evangelio de Juan, Jes=FAs lo expresa as=ED: =AB = Volver=E9 a veros=20 y se alegrar=E1 vuestro coraz=F3n y nadie os quitar=E1 vuestra = alegr=EDa =BB=20 (16,22). Tenemos que pensar en esta l=EDnea si queremos entender = el objetivo=20 de la esperanza cristiana, qu=E9 es lo que esperamos de la fe, de = nuestro=20 ser con Cristo[9].

=BFEs individualista la esperanza = cristiana?

13. A lo largo de su historia, los cristianos han = tratado de=20 traducir en figuras representables este saber que no sabe, = recurriendo a=20 im=E1genes del =AB cielo =BB que siempre resultan lejanas de lo = que,=20 precisamente por eso, s=F3lo conocemos negativamente, a trav=E9s = de un=20 no-conocimiento. En el curso de los siglos, todos estos intentos = de=20 representaci=F3n de la esperanza han impulsado a muchos a vivir = bas=E1ndose en=20 la fe y, como consecuencia, a abandonar sus =AB hyparchonta = =BB, las=20 sustancias materiales para su existencia. El autor de la Carta = a los=20 Hebreos, en el cap=EDtulo 11, ha trazado una especie de = historia de los=20 que viven en la esperanza y de su estar de camino, una historia = que desde=20 Abel llega hasta la =E9poca del autor. En los tiempos modernos se = ha=20 desencadenado una cr=EDtica cada vez m=E1s dura contra este tipo = de esperanza:=20 consistir=EDa en puro individualismo, que habr=EDa abandonado el = mundo a su=20 miseria y se habr=EDa amparado en una salvaci=F3n eterna = exclusivamente=20 privada. Henri de Lubac, en la introducci=F3n a su obra = fundamental=20 Catholicisme. Aspects sociaux du dogme, ha recogido = algunos=20 testimonios caracter=EDsticos de esta clase, uno de los cuales es = digno de=20 menci=F3n: =AB =BFHe encontrado la alegr=EDa? No... He encontrado = mi alegr=EDa. Y=20 esto es algo terriblemente diverso... La alegr=EDa de Jes=FAs = puede ser=20 personal. Puede pertenecer a una sola persona, y =E9sta se salva. = Est=E1 en=20 paz..., ahora y por siempre, pero ella sola. Esta soledad de la = alegr=EDa no=20 la perturba. Al contrario: =A1Ella es precisamente la elegida! En = su=20 bienaventuranza atraviesa felizmente las batallas con una rosa en = la mano=20 =BB[10].

14. A este respecto, de Lubac ha podido demostrar, = bas=E1ndose=20 en la teolog=EDa de los Padres en toda su amplitud, que la = salvaci=F3n ha sido=20 considerada siempre como una realidad comunitaria. La misma = Carta a los=20 Hebreos habla de una =AB ciudad =BB (cf. 11,10.16; 12,22; = 13,14) y, por=20 tanto, de una salvaci=F3n comunitaria. Los Padres, coherentemente, = entienden=20 el pecado como la destrucci=F3n de la unidad del g=E9nero humano, = como ruptura=20 y divisi=F3n. Babel, el lugar de la confusi=F3n de las lenguas y = de la=20 separaci=F3n, se muestra como expresi=F3n de lo que es el pecado = en su ra=EDz.=20 Por eso, la =AB redenci=F3n =BB se presenta precisamente como el=20 restablecimiento de la unidad en la que nos encontramos de nuevo = juntos en=20 una uni=F3n que se refleja en la comunidad mundial de los = creyentes. No hace=20 falta que nos ocupemos aqu=ED de todos los textos en los que = aparece el=20 aspecto comunitario de la esperanza. Sigamos con la Carta a = Proba,=20 en la cual Agust=EDn intenta explicar un poco esta desconocida = realidad=20 conocida que vamos buscando. El punto de partida es simplemente la = expresi=F3n =AB vida bienaventurada [feliz] =BB. Despu=E9s cita el = Salmo 144=20 [143],15: =AB Dichoso el pueblo cuyo Dios es el Se=F1or =BB. Y = contin=FAa: =AB Para=20 que podamos formar parte de este pueblo y llegar [...] a vivir con = Dios=20 eternamente, =91=91el precepto tiene por objeto el amor, que brota = de un=20 coraz=F3n limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera'' = (1 Tm=20 1,5) =BB[11]. Esta vida verdadera, hacia la cual = tratamos de=20 dirigirnos siempre de nuevo, comporta estar unidos = existencialmente en un=20 =AB pueblo =BB y s=F3lo puede realizarse para cada persona dentro = de este =AB=20 nosotros =BB. Precisamente por eso presupone dejar de estar = encerrados en el=20 propio =AB yo =BB, porque s=F3lo la apertura a este sujeto = universal abre=20 tambi=E9n la mirada hacia la fuente de la alegr=EDa, hacia el amor = mismo,=20 hacia Dios.

15. Esta concepci=F3n de la =AB vida = bienaventurada =BB orientada=20 hacia la comunidad se refiere a algo que est=E1 ciertamente m=E1s = all=E1 del=20 mundo presente, pero precisamente por eso tiene que ver tambi=E9n = con la=20 edificaci=F3n del mundo, de maneras muy diferentes seg=FAn el = contexto=20 hist=F3rico y las posibilidades que =E9ste ofrece o excluye. En el = tiempo de=20 Agust=EDn, cuando la irrupci=F3n de nuevos pueblos amenazaba la = cohesi=F3n del=20 mundo, en la cual hab=EDa una cierta garant=EDa de derecho y de = vida en una=20 comunidad jur=EDdica, se trataba de fortalecer los fundamentos=20 verdaderamente b=E1sicos de esta comunidad de vida y de paz para = poder=20 sobrevivir en aquel mundo cambiante. Pero intentemos fijarnos, por = poner=20 un caso, en un momento de la Edad Media, bajo ciertos aspectos=20 emblem=E1tico. En la conciencia com=FAn, los monasterios = aparec=EDan como=20 lugares para huir del mundo (=AB contemptus mundi =BB) y = eludir as=ED la=20 responsabilidad con respecto al mundo buscando la salvaci=F3n = privada.=20 Bernardo de Claraval, que con su Orden reformada llev=F3 una = multitud de=20 j=F3venes a los monasterios, ten=EDa una visi=F3n muy diferente = sobre esto. Para=20 =E9l, los monjes tienen una tarea con respecto a toda la Iglesia = y, por=20 consiguiente, tambi=E9n respecto al mundo. Y, con muchas = im=E1genes, ilustra=20 la responsabilidad de los monjes para con todo el organismo de la = Iglesia,=20 m=E1s a=FAn, para con la humanidad; les aplica las palabras del = Pseudo-Rufino:=20 =AB El g=E9nero humano subsiste gracias a unos pocos; si ellos = desaparecieran,=20 el mundo perecer=EDa =BB[12]. Los contemplativos = =96contemplantes=96 han de=20 convertirse en trabajadores agr=EDcolas =96laborantes=96, = nos dice. La=20 nobleza del trabajo, que el cristianismo ha heredado del = juda=EDsmo, hab=EDa=20 aparecido ya en las reglas mon=E1sticas de Agust=EDn y Benito. = Bernardo=20 presenta de nuevo este concepto. Los j=F3venes arist=F3cratas que = acud=EDan a=20 sus monasterios deb=EDan someterse al trabajo manual. A decir = verdad,=20 Bernardo dice expl=EDcitamente que tampoco el monasterio puede = restablecer=20 el Para=EDso, pero sostiene que, como lugar de labranza pr=E1ctica = y=20 espiritual, debe preparar el nuevo Para=EDso. Una parcela de = bosque=20 silvestre se hace f=E9rtil precisamente cuando se talan los = =E1rboles de la=20 soberbia, se extirpa lo que crece en el alma de modo silvestre y = as=ED se=20 prepara el terreno en el que puede crecer pan para el cuerpo y = para el=20 alma[13]. =BFAcaso no hemos tenido la oportunidad = de=20 comprobar de nuevo, precisamente en el momento de la historia = actual, que=20 all=ED donde las almas se hacen salvajes no se puede lograr = ninguna=20 estructuraci=F3n positiva del mundo?

La transformaci=F3n de la fe-esperanza = cristiana en el=20 tiempo moderno

16. =BFC=F3mo ha podido desarrollarse la idea de = que el mensaje=20 de Jes=FAs es estrictamente individualista y dirigido s=F3lo al = individuo?=20 =BFC=F3mo se ha llegado a interpretar la =AB salvaci=F3n del alma = =BB como huida de=20 la responsabilidad respecto a las cosas en su conjunto y, por=20 consiguiente, a considerar el programa del cristianismo como = b=FAsqueda=20 ego=EDsta de la salvaci=F3n que se niega a servir a los dem=E1s? = Para encontrar=20 una respuesta a esta cuesti=F3n hemos de fijarnos en los elementos = fundamentales de la =E9poca moderna. Estos se ven con particular = claridad en=20 Francis Bacon. Es indiscutible que =96gracias al descubrimiento de = Am=E9rica y=20 a las nuevas conquistas de la t=E9cnica que han permitido este = desarrollo=96=20 ha surgido una nueva =E9poca. Pero, =BFsobre qu=E9 se basa este = cambio epocal?=20 Se basa en la nueva correlaci=F3n entre experimento y m=E9todo, = que hace al=20 hombre capaz de lograr una interpretaci=F3n de la naturaleza = conforme a sus=20 leyes y conseguir as=ED, finalmente, =AB la victoria del arte = sobre la=20 naturaleza =BB (victoria cursus artis super naturam)[14]. La novedad =96 seg=FAn la visi=F3n de = Bacon=96 consiste=20 en una nueva correlaci=F3n entre ciencia y praxis. De esto se hace = despu=E9s=20 una aplicaci=F3n en clave teol=F3gica: esta nueva correlaci=F3n = entre ciencia y=20 praxis significar=EDa que se restablecer=EDa el dominio sobre la = creaci=F3n, que=20 Dios hab=EDa dado al hombre y que se perdi=F3 por el pecado = original[15].

17. Quien lee estas afirmaciones, y reflexiona con = atenci=F3n,=20 reconoce en ellas un paso desconcertante: hasta aquel momento la=20 recuperaci=F3n de lo que el hombre hab=EDa perdido al ser = expulsado del=20 para=EDso terrenal se esperaba de la fe en Jesucristo, y en esto = se ve=EDa la=20 =AB redenci=F3n =BB. Ahora, esta =AB redenci=F3n =BB, el = restablecimiento del =AB=20 para=EDso =BB perdido, ya no se espera de la fe, sino de la = correlaci=F3n apenas=20 descubierta entre ciencia y praxis. Con esto no es que se niegue = la fe;=20 pero queda desplazada a otro nivel =96el de las realidades = exclusivamente=20 privadas y ultramundanas=96 al mismo tiempo que resulta en cierto = modo=20 irrelevante para el mundo. Esta visi=F3n program=E1tica ha = determinado el=20 proceso de los tiempos modernos e influye tambi=E9n en la crisis = actual de=20 la fe que, en sus aspectos concretos, es sobre todo una crisis de = la=20 esperanza cristiana. Por eso, en Bacon la esperanza recibe = tambi=E9n una=20 nueva forma. Ahora se llama: fe en el progreso. En efecto, para = Bacon est=E1=20 claro que los descubrimientos y las invenciones apenas iniciadas = son s=F3lo=20 un comienzo; que gracias a la sinergia entre ciencia y praxis se = seguir=E1n=20 descubrimientos totalmente nuevos, surgir=E1 un mundo totalmente = nuevo, el=20 reino del hombre[16]. Seg=FAn esto, =E9l mismo traz=F3 un = esbozo de las=20 invenciones previsibles, incluyendo el aeroplano y el submarino. = Durante=20 el desarrollo ulterior de la ideolog=EDa del progreso, la = alegr=EDa por los=20 visibles adelantos de las potencialidades humanas es una = confirmaci=F3n=20 constante de la fe en el progreso como tal.

18. Al mismo tiempo, hay dos categor=EDas que = ocupan cada vez=20 m=E1s el centro de la idea de progreso: raz=F3n y libertad. El = progreso es=20 sobre todo un progreso del dominio creciente de la raz=F3n, y esta = raz=F3n es=20 considerada obviamente un poder del bien y para el bien. El = progreso es la=20 superaci=F3n de todas las dependencias, es progreso hacia la = libertad=20 perfecta. Tambi=E9n la libertad es considerada s=F3lo como = promesa, en la cual=20 el hombre llega a su plenitud. En ambos conceptos =96libertad y = raz=F3n=96 hay=20 un aspecto pol=EDtico. En efecto, se espera el reino de la raz=F3n = como la=20 nueva condici=F3n de la humanidad que llega a ser totalmente = libre. Sin=20 embargo, las condiciones pol=EDticas de este reino de la raz=F3n y = de la=20 libertad, en un primer momento, aparecen poco definidas. La = raz=F3n y la=20 libertad parecen garantizar de por s=ED, en virtud de su bondad = intr=EDnseca,=20 una nueva comunidad humana perfecta. Pero en ambos conceptos = clave, =AB=20 raz=F3n =BB y =AB libertad =BB, el pensamiento est=E1 siempre, = t=E1citamente, en=20 contraste tambi=E9n con los v=EDnculos de la fe y de la Iglesia, = as=ED como con=20 los v=EDnculos de los ordenamientos estatales de entonces. Ambos = conceptos=20 llevan en s=ED mismos, pues, un potencial revolucionario de enorme = fuerza=20 explosiva.

19. Hemos de fijarnos brevemente en las dos etapas = esenciales de la concreci=F3n pol=EDtica de esta esperanza, porque = son de gran=20 importancia para el camino de la esperanza cristiana, para su = comprensi=F3n=20 y su persistencia. Est=E1, en primer lugar, la Revoluci=F3n = francesa como el=20 intento de instaurar el dominio de la raz=F3n y de la libertad, = ahora=20 tambi=E9n de manera pol=EDticamente real. La Europa de la = Ilustraci=F3n, en un=20 primer momento, ha contemplado fascinada estos acontecimientos, = pero ante=20 su evoluci=F3n ha tenido que reflexionar despu=E9s de manera nueva = sobre la=20 raz=F3n y la libertad. Para las dos fases de la recepci=F3n de lo = que ocurri=F3=20 en Francia, son significativos dos escritos de Immanuel Kant, en = los que=20 reflexiona sobre estos acontecimientos. En 1792 escribe la obra: = =AB Der=20 Sieg des guten Prinzips =FCber das b=F6se und die Gr=FCndung eines = Reichs Gottes=20 auf Erden =BB (La victoria del principio bueno sobre el malo y = la=20 constituci=F3n de un reino de Dios sobre la tierra). En ella dice: = =AB El paso=20 gradual de la fe eclesi=E1stica al dominio exclusivo de la pura fe = religiosa=20 constituye el acercamiento del reino de Dios =BB[17]. Nos dice tambi=E9n que las revoluciones = pueden=20 acelerar los tiempos de este paso de la fe eclesi=E1stica a la fe = racional.=20 El =AB reino de Dios =BB, del que hab=EDa hablado Jes=FAs, recibe = aqu=ED una nueva=20 definici=F3n y asume tambi=E9n una nueva presencia; existe, por = as=ED decirlo,=20 una nueva =AB espera inmediata =BB: el =AB reino de Dios =BB llega = all=ED donde la =AB=20 fe eclesi=E1stica =BB es superada y reemplazada por la =AB fe = religiosa =BB, es=20 decir por la simple fe racional. En 1795, en su obra =AB Das = Ende aller=20 Dinge =BB (El final de todas las cosas), aparece una imagen = diferente.=20 Ahora Kant toma en consideraci=F3n la posibilidad de que, junto al = final=20 natural de todas las cosas, se produzca tambi=E9n uno contrario a = la=20 naturaleza, perverso. A este respecto, escribe: =AB Si llegara un = d=EDa en el=20 que el cristianismo no fuera ya digno de amor, el pensamiento = dominante de=20 los hombres deber=EDa convertirse en el de un rechazo y una = oposici=F3n contra=20 =E9l; y el anticristo [...] inaugurar=EDa su r=E9gimen, aunque = breve (fundado=20 presumiblemente en el miedo y el ego=EDsmo). A continuaci=F3n, no = obstante,=20 puesto que el cristianismo, aun habiendo sido destinado a ser la = religi=F3n=20 universal, no habr=EDa sido ayudado de hecho por el destino a = serlo, podr=EDa=20 ocurrir, bajo el aspecto moral, el final (perverso) de todas las = cosas =BB[18].

20. En el s. XVIII no falt=F3 la fe en el progreso = como nueva=20 forma de la esperanza humana y sigui=F3 considerando la raz=F3n y = la libertad=20 como la estrella-gu=EDa que se deb=EDa seguir en el camino de la = esperanza.=20 Sin embargo, el avance cada vez m=E1s r=E1pido del desarrollo = t=E9cnico y la=20 industrializaci=F3n que comportaba crearon muy pronto una = situaci=F3n social=20 completamente nueva: se form=F3 la clase de los trabajadores de la = industria=20 y el as=ED llamado =AB proletariado industrial =BB, cuyas = terribles condiciones=20 de vida ilustr=F3 de manera sobrecogedora Friedrich Engels en = 1845. Para el=20 lector deb=EDa estar claro: esto no puede continuar, es necesario = un cambio.=20 Pero el cambio supondr=EDa la convulsi=F3n y el abatimiento de = toda la=20 estructura de la sociedad burguesa. Despu=E9s de la revoluci=F3n = burguesa de=20 1789 hab=EDa llegado la hora de una nueva revoluci=F3n, la = proletaria: el=20 progreso no pod=EDa avanzar simplemente de modo lineal a = peque=F1os pasos.=20 Hac=EDa falta el salto revolucionario. Karl Marx recogi=F3 esta = llamada del=20 momento y, con vigor de lenguaje y pensamiento, trat=F3 de = encauzar este=20 nuevo y, como =E9l pensaba, definitivo gran paso de la historia = hacia la=20 salvaci=F3n, hacia lo que Kant hab=EDa calificado como el =AB = reino de Dios =BB.=20 Al haber desaparecido la verdad del m=E1s all=E1, se tratar=EDa = ahora de=20 establecer la verdad del m=E1s ac=E1. La cr=EDtica del cielo se = transforma en la=20 cr=EDtica de la tierra, la cr=EDtica de la teolog=EDa en la = cr=EDtica de la=20 pol=EDtica. El progreso hacia lo mejor, hacia el mundo = definitivamente=20 bueno, ya no viene simplemente de la ciencia, sino de la = pol=EDtica; de una=20 pol=EDtica pensada cient=EDficamente, que sabe reconocer la = estructura de la=20 historia y de la sociedad, y as=ED indica el camino hacia la = revoluci=F3n,=20 hacia el cambio de todas las cosas. Con precisi=F3n puntual, = aunque de modo=20 unilateral y parcial, Marx ha descrito la situaci=F3n de su tiempo = y ha=20 ilustrado con gran capacidad anal=EDtica los caminos hacia la = revoluci=F3n, y=20 no s=F3lo te=F3ricamente: con el partido comunista, nacido del = manifiesto de=20 1848, dio inicio tambi=E9n concretamente a la revoluci=F3n. Su = promesa,=20 gracias a la agudeza de sus an=E1lisis y a la clara indicaci=F3n = de los=20 instrumentos para el cambio radical, fascin=F3 y fascina todav=EDa = hoy de=20 nuevo. Despu=E9s, la revoluci=F3n se implant=F3 tambi=E9n, de = manera m=E1s radical=20 en Rusia.

21. Pero con su victoria se puso de manifiesto = tambi=E9n el=20 error fundamental de Marx. =C9l indic=F3 con exactitud c=F3mo = lograr el cambio=20 total de la situaci=F3n. Pero no nos dijo c=F3mo se deber=EDa = proceder despu=E9s.=20 Supon=EDa simplemente que, con la expropiaci=F3n de la clase = dominante, con la=20 ca=EDda del poder pol=EDtico y con la socializaci=F3n de los = medios de=20 producci=F3n, se establecer=EDa la Nueva Jerusal=E9n. En efecto, = entonces se=20 anular=EDan todas las contradicciones, por fin el hombre y el = mundo habr=EDan=20 visto claramente en s=ED mismos. Entonces todo podr=EDa proceder = por s=ED mismo=20 por el recto camino, porque todo pertenecer=EDa a todos y todos = querr=EDan lo=20 mejor unos para otros. As=ED, tras el =E9xito de la revoluci=F3n, = Lenin pudo=20 percatarse de que en los escritos del maestro no hab=EDa ninguna = indicaci=F3n=20 sobre c=F3mo proceder. Hab=EDa hablado ciertamente de la fase = intermedia de la=20 dictadura del proletariado como de una necesidad que, sin embargo, = en un=20 segundo momento se habr=EDa demostrado caduca por s=ED misma. Esta = =AB fase=20 intermedia =BB la conocemos muy bien y tambi=E9n sabemos cu=E1l ha = sido su=20 desarrollo posterior: en lugar de alumbrar un mundo sano, ha = dejado tras=20 de s=ED una destrucci=F3n desoladora. El error de Marx no consiste = s=F3lo en no=20 haber ideado los ordenamientos necesarios para el nuevo mundo; en = =E9ste, en=20 efecto, ya no habr=EDa necesidad de ellos. Que no diga nada de eso = es una=20 consecuencia l=F3gica de su planteamiento. Su error est=E1 m=E1s = al fondo. Ha=20 olvidado que el hombre es siempre hombre. Ha olvidado al hombre y = ha=20 olvidado su libertad. Ha olvidado que la libertad es siempre = libertad,=20 incluso para el mal. Crey=F3 que, una vez solucionada la = econom=EDa, todo=20 quedar=EDa solucionado. Su verdadero error es el materialismo: en = efecto, el=20 hombre no es s=F3lo el producto de condiciones econ=F3micas y no = es posible=20 curarlo s=F3lo desde fuera, creando condiciones econ=F3micas = favorables.

22. As=ED, pues, nos encontramos de nuevo ante la = pregunta:=20 =BFQu=E9 podemos esperar? Es necesaria una autocr=EDtica de la = edad moderna en=20 di=E1logo con el cristianismo y con su concepci=F3n de la = esperanza. En este=20 di=E1logo, los cristianos, en el contexto de sus conocimientos y=20 experiencias, tienen tambi=E9n que aprender de nuevo en qu=E9 = consiste=20 realmente su esperanza, qu=E9 tienen que ofrecer al mundo y qu=E9 = es, por el=20 contrario, lo que no pueden ofrecerle. Es necesario que en la = autocr=EDtica=20 de la edad moderna confluya tambi=E9n una autocr=EDtica del = cristianismo=20 moderno, que debe aprender siempre a comprenderse a s=ED mismo a = partir de=20 sus propias ra=EDces. Sobre esto s=F3lo se puede intentar hacer = aqu=ED alguna=20 observaci=F3n. Ante todo hay que preguntarse: =BFQu=E9 significa = realmente =AB=20 progreso =BB; qu=E9 es lo que promete y qu=E9 es lo que no = promete? Ya en el=20 siglo XIX hab=EDa una cr=EDtica a la fe en el progreso. En el = siglo XX,=20 Theodor W. Adorno expres=F3 de manera dr=E1stica la incertidumbre = de la fe en=20 el progreso: el progreso, visto de cerca, ser=EDa el progreso que = va de la=20 honda a la superbomba. Ahora bien, =E9ste es de hecho un aspecto = del=20 progreso que no se debe disimular. Dicho de otro modo: la = ambig=FCedad del=20 progreso resulta evidente. Indudablemente, ofrece nuevas = posibilidades=20 para el bien, pero tambi=E9n abre posibilidades abismales para el = mal,=20 posibilidades que antes no exist=EDan. Todos nosotros hemos sido = testigos de=20 c=F3mo el progreso, en manos equivocadas, puede convertirse, y se = ha=20 convertido de hecho, en un progreso terrible en el mal. Si el = progreso=20 t=E9cnico no se corresponde con un progreso en la formaci=F3n = =E9tica del=20 hombre, con el crecimiento del hombre interior (cf. Ef = 3,16; 2=20 Co 4,16), no es un progreso sino una amenaza para el hombre y = para el=20 mundo.

23. Por lo que se refiere a los dos grandes temas = =AB raz=F3n =BB=20 y =AB libertad =BB, aqu=ED s=F3lo se pueden se=F1alar las = cuestiones relacionadas=20 con ellos. Ciertamente, la raz=F3n es el gran don de Dios al = hombre, y la=20 victoria de la raz=F3n sobre la irracionalidad es tambi=E9n un = objetivo de la=20 fe cristiana. Pero =BFcu=E1ndo domina realmente la raz=F3n? = =BFAcaso cuando se ha=20 apartado de Dios? =BFCuando se ha hecho ciega para Dios? La = raz=F3n del poder=20 y del hacer =BFes ya toda la raz=F3n? Si el progreso, para ser = progreso,=20 necesita el crecimiento moral de la humanidad, entonces la raz=F3n = del poder=20 y del hacer debe ser integrada con la misma urgencia mediante la = apertura=20 de la raz=F3n a las fuerzas salvadoras de la fe, al discernimiento = entre el=20 bien y el mal. S=F3lo de este modo se convierte en una raz=F3n = realmente=20 humana. S=F3lo se vuelve humana si es capaz de indicar el camino a = la=20 voluntad, y esto s=F3lo lo puede hacer si mira m=E1s all=E1 de = s=ED misma. En caso=20 contrario, la situaci=F3n del hombre, en el desequilibrio entre la = capacidad=20 material, por un lado, y la falta de juicio del coraz=F3n, por = otro, se=20 convierte en una amenaza para s=ED mismo y para la creaci=F3n. Por = eso,=20 hablando de libertad, se ha de recordar que la libertad humana = requiere=20 que concurran varias libertades. Sin embargo, esto no se puede = lograr si=20 no est=E1 determinado por un com=FAn e intr=EDnseco criterio de = medida, que es=20 fundamento y meta de nuestra libertad. Dig=E1moslo ahora de manera = muy=20 sencilla: el hombre necesita a Dios, de lo contrario queda sin = esperanza.=20 Visto el desarrollo de la edad moderna, la afirmaci=F3n de san = Pablo citada=20 al principio (Ef 2,12) se demuestra muy realista y = simplemente=20 verdadera. Por tanto, no cabe duda de que un =AB reino de Dios =BB = instaurado=20 sin Dios =96un reino, pues, s=F3lo del hombre=96 desemboca = inevitablemente en =AB=20 el final perverso =BB de todas las cosas descrito por Kant: lo = hemos visto y=20 lo seguimos viendo siempre una y otra vez. Pero tampoco cabe duda = de que=20 Dios entra realmente en las cosas humanas a condici=F3n de que no = s=F3lo lo=20 pensemos nosotros, sino que =C9l mismo salga a nuestro encuentro y = nos=20 hable. Por eso la raz=F3n necesita de la fe para llegar a ser = totalmente=20 ella misma: raz=F3n y fe se necesitan mutuamente para realizar su = verdadera=20 naturaleza y su misi=F3n.

La verdadera fisonom=EDa de la esperanza=20 cristiana

24. Pregunt=E9monos ahora de nuevo: =BFqu=E9 = podemos esperar? Y=20 =BFqu=E9 es lo que no podemos esperar? Ante todo hemos de = constatar que un=20 progreso acumulativo s=F3lo es posible en lo material. Aqu=ED, en = el=20 conocimiento progresivo de las estructuras de la materia, y en = relaci=F3n=20 con los inventos cada d=EDa m=E1s avanzados, hay claramente una = continuidad=20 del progreso hacia un dominio cada vez mayor de la naturaleza. En = cambio,=20 en el =E1mbito de la conciencia =E9tica y de la decisi=F3n moral, = no existe una=20 posibilidad similar de incremento, por el simple hecho de que la = libertad=20 del ser humano es siempre nueva y tiene que tomar siempre de nuevo = sus=20 decisiones. No est=E1n nunca ya tomadas para nosotros por otros; = en este=20 caso, en efecto, ya no ser=EDamos libres. La libertad presupone = que en las=20 decisiones fundamentales cada hombre, cada generaci=F3n, tenga un = nuevo=20 inicio. Es verdad que las nuevas generaciones pueden construir a = partir de=20 los conocimientos y experiencias de quienes les han precedido, = as=ED como=20 aprovecharse del tesoro moral de toda la humanidad. Pero tambi=E9n = pueden=20 rechazarlo, ya que =E9ste no puede tener la misma evidencia que = los inventos=20 materiales. El tesoro moral de la humanidad no est=E1 disponible = como lo=20 est=E1n en cambio los instrumentos que se usan; existe como = invitaci=F3n a la=20 libertad y como posibilidad para ella. Pero esto significa = que:

a) El recto estado de las cosas humanas, el = bienestar=20 moral del mundo, nunca puede garantizarse solamente a trav=E9s de=20 estructuras, por muy v=E1lidas que =E9stas sean. Dichas = estructuras no s=F3lo=20 son importantes, sino necesarias; sin embargo, no pueden ni deben = dejar al=20 margen la libertad del hombre. Incluso las mejores estructuras = funcionan=20 =FAnicamente cuando en una comunidad existen unas convicciones = vivas capaces=20 de motivar a los hombres para una adhesi=F3n libre al ordenamiento = comunitario. La libertad necesita una convicci=F3n; una = convicci=F3n no existe=20 por s=ED misma, sino que ha de ser conquistada comunitariamente = siempre de=20 nuevo.

b) Puesto que el hombre sigue siendo = siempre libre y=20 su libertad es tambi=E9n siempre fr=E1gil, nunca existir=E1 en = este mundo el=20 reino del bien definitivamente consolidado. Quien promete el mundo = mejor=20 que durar=EDa irrevocablemente para siempre, hace una falsa = promesa, pues=20 ignora la libertad humana. La libertad debe ser conquistada para = el bien=20 una y otra vez. La libre adhesi=F3n al bien nunca existe = simplemente por s=ED=20 misma. Si hubiera estructuras que establecieran de manera = definitiva una=20 determinada =96buena=96 condici=F3n del mundo, se negar=EDa la = libertad del=20 hombre, y por eso, a fin de cuentas, en modo alguno ser=EDan = estructuras=20 buenas.

25. Una consecuencia de lo dicho es que la = b=FAsqueda, siempre=20 nueva y fatigosa, de rectos ordenamientos para las realidades = humanas es=20 una tarea de cada generaci=F3n; nunca es una tarea que se pueda = dar=20 simplemente por concluida. No obstante, cada generaci=F3n tiene = que ofrecer=20 tambi=E9n su propia aportaci=F3n para establecer ordenamientos = convincentes de=20 libertad y de bien, que ayuden a la generaci=F3n sucesiva, como = orientaci=F3n=20 al recto uso de la libertad humana y den tambi=E9n as=ED, siempre = dentro de=20 los l=EDmites humanos, una cierta garant=EDa tambi=E9n para el = futuro. Con otras=20 palabras: las buenas estructuras ayudan, pero por s=ED solas no = bastan. El=20 hombre nunca puede ser redimido solamente desde el exterior. = Francis Bacon=20 y los seguidores de la corriente de pensamiento de la edad moderna = inspirada en =E9l, se equivocaban al considerar que el hombre = ser=EDa redimido=20 por medio de la ciencia. Con semejante expectativa se pide = demasiado a la=20 ciencia; esta especie de esperanza es falaz. La ciencia puede = contribuir=20 mucho a la humanizaci=F3n del mundo y de la humanidad. Pero = tambi=E9n puede=20 destruir al hombre y al mundo si no est=E1 orientada por fuerzas = externas a=20 ella misma. Por otra parte, debemos constatar tambi=E9n que el = cristianismo=20 moderno, ante los =E9xitos de la ciencia en la progresiva = estructuraci=F3n del=20 mundo, se ha concentrado en gran parte s=F3lo sobre el individuo y = su=20 salvaci=F3n. Con esto ha reducido el horizonte de su esperanza y = no ha=20 reconocido tampoco suficientemente la grandeza de su cometido, si = bien es=20 importante lo que ha seguido haciendo para la formaci=F3n del = hombre y la=20 atenci=F3n de los d=E9biles y de los que sufren.

26. No es la ciencia la que redime al hombre. El = hombre es=20 redimido por el amor. Eso es v=E1lido incluso en el =E1mbito = puramente=20 intramundano. Cuando uno experimenta un gran amor en su vida, se = trata de=20 un momento de =AB redenci=F3n =BB que da un nuevo sentido a su = existencia. Pero=20 muy pronto se da cuenta tambi=E9n de que el amor que se le ha = dado, por s=ED=20 solo, no soluciona el problema de su vida. Es un amor fr=E1gil. = Puede ser=20 destruido por la muerte. El ser humano necesita un amor = incondicionado.=20 Necesita esa certeza que le hace decir: =AB Ni muerte, ni vida, ni = =E1ngeles,=20 ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, = ni=20 profundidad, ni criatura alguna podr=E1 apartarnos del amor de = Dios,=20 manifestado en Cristo Jes=FAs, Se=F1or nuestro =BB (Rm = 8,38-39). Si=20 existe este amor absoluto con su certeza absoluta, entonces = =96s=F3lo=20 entonces=96 el hombre es =AB redimido =BB, suceda lo que suceda en = su caso=20 particular. Esto es lo que se ha de entender cuando decimos que = Jesucristo=20 nos ha =AB redimido =BB. Por medio de =C9l estamos seguros de = Dios, de un Dios=20 que no es una lejana =AB causa primera =BB del mundo, porque su = Hijo unig=E9nito=20 se ha hecho hombre y cada uno puede decir de =C9l: =AB Vivo de la = fe en el=20 Hijo de Dios, que me am=F3 hasta entregarse por m=ED =BB = (Ga 2,20).

27. En este sentido, es verdad que quien no conoce = a Dios,=20 aunque tenga m=FAltiples esperanzas, en el fondo est=E1 sin = esperanza, sin la=20 gran esperanza que sostiene toda la vida (cf. Ef 2,12). La=20 verdadera, la gran esperanza del hombre que resiste a pesar de = todas las=20 desilusiones, s=F3lo puede ser Dios, el Dios que nos ha amado y = que nos=20 sigue amando =AB hasta el extremo =BB, =AB hasta el total = cumplimiento =BB (cf.=20 Jn 13,1; 19,30). Quien ha sido tocado por el amor empieza a = intuir lo=20 que ser=EDa propiamente =AB vida =BB. Empieza a intuir qu=E9 = quiere decir la=20 palabra esperanza que hemos encontrado en el rito del Bautismo: de = la fe=20 se espera la =AB vida eterna =BB, la vida verdadera que, = totalmente y sin=20 amenazas, es sencillamente vida en toda su plenitud. Jes=FAs que = dijo de s=ED=20 mismo que hab=EDa venido para que nosotros tengamos la vida y la = tengamos en=20 plenitud, en abundancia (cf. Jn 10,10), nos explic=F3 = tambi=E9n qu=E9=20 significa =AB vida =BB: =AB =C9sta es la vida eterna: que te = conozcan a ti, =FAnico=20 Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo =BB (Jn 17,3). = La vida en=20 su verdadero sentido no la tiene uno solamente para s=ED, ni = tampoco s=F3lo=20 por s=ED mismo: es una relaci=F3n. Y la vida entera es relaci=F3n = con quien es=20 la fuente de la vida. Si estamos en relaci=F3n con Aquel que no = muere, que=20 es la Vida misma y el Amor mismo, entonces estamos en la vida. = Entonces =AB=20 vivimos =BB.

28. Pero ahora surge la pregunta: de este modo, = =BFno hemos=20 reca=EDdo quiz=E1s en el individualismo de la salvaci=F3n? =BFEn = la esperanza s=F3lo=20 para m=ED que adem=E1s, precisamente por eso, no es una esperanza = verdadera=20 porque olvida y descuida a los dem=E1s? No. La relaci=F3n con Dios = se=20 establece a trav=E9s de la comuni=F3n con Jes=FAs, pues solos y = =FAnicamente con=20 nuestras fuerzas no la podemos alcanzar. En cambio, la relaci=F3n = con Jes=FAs=20 es una relaci=F3n con Aquel que se entreg=F3 a s=ED mismo en = rescate por todos=20 nosotros (cf. 1 Tm 2,6). Estar en comuni=F3n con Jesucristo = nos hace=20 participar en su ser =AB para todos =BB, hace que =E9ste sea = nuestro modo de=20 ser. Nos compromete en favor de los dem=E1s, pero s=F3lo estando = en comuni=F3n=20 con =C9l podemos realmente llegar a ser para los dem=E1s, para = todos. Quisiera=20 citar en este contexto al gran doctor griego de la Iglesia, san = M=E1ximo el=20 Confesor (=86 662), el cual exhorta primero a no anteponer nada al = conocimiento y al amor de Dios, pero pasa enseguida a aplicaciones = muy=20 pr=E1cticas: =AB Quien ama a Dios no puede guardar para s=ED el = dinero, sino que=20 lo reparte =91=91seg=FAn Dios'' [...], a imitaci=F3n de Dios, sin = discriminaci=F3n=20 alguna =BB[19]. Del amor a Dios se deriva la = participaci=F3n en la=20 justicia y en la bondad de Dios hacia los otros; amar a Dios = requiere la=20 libertad interior respecto a todo lo que se posee y todas las = cosas=20 materiales: el amor de Dios se manifiesta en la responsabilidad = por el=20 otro[20]. En la vida de san Agust=EDn podemos = observar de=20 modo conmovedor la misma relaci=F3n entre amor de Dios y = responsabilidad=20 para con los hombres. Tras su conversi=F3n a la fe cristiana = quiso, junto=20 con algunos amigos de ideas afines, llevar una vida que estuviera = dedicada=20 totalmente a la palabra de Dios y a las cosas eternas. Quiso = realizar con=20 valores cristianos el ideal de la vida contemplativa descrito en = la gran=20 filosof=EDa griega, eligiendo de este modo =AB la mejor parte =BB = (Lc=20 10,42). Pero las cosas fueron de otra manera. Mientras participaba = en la=20 Misa dominical, en la ciudad portuaria de Hipona, fue llamado = aparte por=20 el Obispo, fuera de la muchedumbre, y obligado a dejarse ordenar = para=20 ejercer el ministerio sacerdotal en aquella ciudad. Fij=E1ndose=20 retrospectivamente en aquel momento, escribe en sus = Confesiones: =AB=20 Aterrado por mis pecados y por el peso enorme de mis miserias, = hab=EDa=20 meditado en mi coraz=F3n y decidido huir a la soledad. Mas t=FA me = lo=20 prohibiste y me tranquilizaste, diciendo: "Cristo muri=F3 por = todos, para=20 que los que viven ya no vivan para s=ED, sino para =E9l que = muri=F3 por ellos"=20 (cf. 2 Co 5,15) =BB[21]. Cristo muri=F3 por todos. Vivir para = =C9l significa=20 dejarse moldear en su =AB ser-para =BB.

29. Esto supuso para Agust=EDn una vida totalmente = nueva. As=ED=20 describi=F3 una vez su vida cotidiana: =AB Corregir a los = indisciplinados,=20 confortar a los pusil=E1nimes, sostener a los d=E9biles, refutar a = los=20 adversarios, guardarse de los insidiosos, instruir a los = ignorantes,=20 estimular a los indolentes, aplacar a los pendencieros, moderar a = los=20 ambiciosos, animar a los desalentados, apaciguar a los = contendientes,=20 ayudar a los pobres, liberar a los oprimidos, mostrar aprobaci=F3n = a los=20 buenos, tolerar a los malos y [=A1pobre de m=ED!] amar a todos = =BB[22]. =AB Es el Evangelio lo que me asusta = =BB[23], ese temor saludable que nos impide = vivir para=20 nosotros mismos y que nos impulsa a transmitir nuestra com=FAn = esperanza. De=20 hecho, =E9sta era precisamente la intenci=F3n de Agust=EDn: en la = dif=EDcil=20 situaci=F3n del imperio romano, que amenazaba tambi=E9n al = =C1frica romana y=20 que, al final de la vida de Agust=EDn, lleg=F3 a destruirla, quiso = transmitir=20 esperanza, la esperanza que le ven=EDa de la fe y que, en total = contraste=20 con su car=E1cter introvertido, le hizo capaz de participar = decididamente y=20 con todas sus fuerzas en la edificaci=F3n de la ciudad. En el = mismo cap=EDtulo=20 de las Confesiones, en el cual acabamos de ver el motivo = decisivo=20 de su compromiso =AB para todos =BB, dice tambi=E9n: Cristo =AB = intercede por=20 nosotros; de otro modo desesperar=EDa. Porque muchas y grandes son = mis=20 dolencias; s=ED, son muchas y grandes, aunque m=E1s grande es tu = medicina. De=20 no haberse tu Verbo hecho carne y habitado entre nosotros, = hubi=E9ramos=20 podido juzgarlo apartado de la naturaleza humana y desesperar de = nosotros=20 =BB[24]. Gracias a su esperanza, Agust=EDn se = dedic=F3 a la=20 gente sencilla y a su ciudad; renunci=F3 a su nobleza espiritual y = predic=F3 y=20 actu=F3 de manera sencilla para la gente sencilla.

30. Resumamos lo que hasta ahora ha aflorado en el = desarrollo de nuestras reflexiones. A lo largo de su existencia, = el hombre=20 tiene muchas esperanzas, m=E1s grandes o m=E1s peque=F1as, = diferentes seg=FAn los=20 per=EDodos de su vida. A veces puede parecer que una de estas = esperanzas lo=20 llena totalmente y que no necesita de ninguna otra. En la juventud = puede=20 ser la esperanza del amor grande y satisfactorio; la esperanza de = cierta=20 posici=F3n en la profesi=F3n, de uno u otro =E9xito determinante = para el resto=20 de su vida. Sin embargo, cuando estas esperanzas se cumplen, se ve = claramente que esto, en realidad, no lo era todo. Est=E1 claro que = el hombre=20 necesita una esperanza que vaya m=E1s all=E1. Es evidente que = s=F3lo puede=20 contentarse con algo infinito, algo que ser=E1 siempre m=E1s de lo = que nunca=20 podr=E1 alcanzar. En este sentido, la =E9poca moderna ha = desarrollado la=20 esperanza de la instauraci=F3n de un mundo perfecto que parec=EDa = poder=20 lograrse gracias a los conocimientos de la ciencia y a una = pol=EDtica=20 fundada cient=EDficamente. As=ED, la esperanza b=EDblica del reino = de Dios ha=20 sido reemplazada por la esperanza del reino del hombre, por la = esperanza=20 de un mundo mejor que ser=EDa el verdadero =AB reino de Dios =BB. = Esta esperanza=20 parec=EDa ser finalmente la esperanza grande y realista, la que el = hombre=20 necesita. =C9sta ser=EDa capaz de movilizar =96por alg=FAn = tiempo=96 todas las=20 energ=EDas del hombre; este gran objetivo parec=EDa merecer todo = tipo de=20 esfuerzos. Pero a lo largo del tiempo se vio claramente que esta = esperanza=20 se va alejando cada vez m=E1s. Ante todo se tom=F3 conciencia de = que =E9sta era=20 quiz=E1s una esperanza para los hombres del ma=F1ana, pero no una = esperanza=20 para m=ED. Y aunque el =AB para todos =BB forme parte de la gran = esperanza =96no=20 puedo ciertamente llegar a ser feliz contra o sin los otros=96, es = verdad=20 que una esperanza que no se refiera a m=ED personalmente, ni = siquiera es una=20 verdadera esperanza. Tambi=E9n result=F3 evidente que =E9sta era = una esperanza=20 contra la libertad, porque la situaci=F3n de las realidades = humanas depende=20 en cada generaci=F3n de la libre decisi=F3n de los hombres que = pertenecen a=20 ella. Si, debido a las condiciones y a las estructuras, se les = privara de=20 esta libertad, el mundo, a fin de cuentas, no ser=EDa bueno, = porque un mundo=20 sin libertad no ser=EDa en absoluto un mundo bueno. As=ED, aunque = sea=20 necesario un empe=F1o constante para mejorar el mundo, el mundo = mejor del=20 ma=F1ana no puede ser el contenido propio y suficiente de nuestra = esperanza.=20 A este prop=F3sito se plantea siempre la pregunta: =BFCu=E1ndo es = =AB mejor =BB el=20 mundo? =BFQu=E9 es lo que lo hace bueno? =BFSeg=FAn qu=E9 criterio = se puede valorar=20 si es bueno? =BFY por qu=E9 v=EDas se puede alcanzar esta =AB = bondad =BB?

31. M=E1s a=FAn: nosotros necesitamos tener = esperanzas =96m=E1s=20 grandes o m=E1s peque=F1as=96, que d=EDa a d=EDa nos mantengan en = camino. Pero sin=20 la gran esperanza, que ha de superar todo lo dem=E1s, aquellas no = bastan.=20 Esta gran esperanza s=F3lo puede ser Dios, que abraza el universo = y que nos=20 puede proponer y dar lo que nosotros por s=ED solos no podemos = alcanzar. De=20 hecho, el ser agraciado por un don forma parte de la esperanza. = Dios es el=20 fundamento de la esperanza; pero no cualquier dios, sino el Dios = que tiene=20 un rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo, a cada uno = en=20 particular y a la humanidad en su conjunto. Su reino no es un = m=E1s all=E1=20 imaginario, situado en un futuro que nunca llega; su reino est=E1 = presente=20 all=ED donde =C9l es amado y donde su amor nos alcanza. S=F3lo su = amor nos da la=20 posibilidad de perseverar d=EDa a d=EDa con toda sobriedad, sin = perder el=20 impulso de la esperanza, en un mundo que por su naturaleza es = imperfecto.=20 Y, al mismo tiempo, su amor es para nosotros la garant=EDa de que = existe=20 aquello que s=F3lo llegamos a intuir vagamente y que, sin embargo, = esperamos=20 en lo m=E1s =EDntimo de nuestro ser: la vida que es =AB realmente = =BB vida.=20 Trataremos de concretar m=E1s esta idea en la =FAltima parte, = fijando nuestra=20 atenci=F3n en algunos =AB lugares =BB de aprendizaje y ejercicio = pr=E1ctico de la=20 esperanza.

=AB Lugares =BB de aprendizaje y del = ejercicio de la=20 esperanza

I. La oraci=F3n como escuela de la = esperanza

32. Un lugar primero y esencial de aprendizaje de = la=20 esperanza es la oraci=F3n. Cuando ya nadie me escucha, Dios = todav=EDa me=20 escucha. Cuando ya no puedo hablar con ninguno, ni invocar a = nadie,=20 siempre puedo hablar con Dios. Si ya no hay nadie que pueda = ayudarme=20 =96cuando se trata de una necesidad o de una expectativa que = supera la=20 capacidad humana de esperar=96, =C9l puede ayudarme[25]. Si me veo relegado a la extrema = soledad...; el=20 que reza nunca est=E1 totalmente solo. De sus trece a=F1os de = prisi=F3n, nueve=20 de los cuales en aislamiento, el inolvidable Cardenal Nguyen Van = Thuan nos=20 ha dejado un precioso op=FAsculo: Oraciones de esperanza. = Durante=20 trece a=F1os en la c=E1rcel, en una situaci=F3n de desesperaci=F3n = aparentemente=20 total, la escucha de Dios, el poder hablarle, fue para =E9l una = fuerza=20 creciente de esperanza, que despu=E9s de su liberaci=F3n le = permiti=F3 ser para=20 los hombres de todo el mundo un testigo de la esperanza, esa gran=20 esperanza que no se apaga ni siquiera en las noches de la = soledad.

33. Agust=EDn ilustr=F3 de forma muy bella la = relaci=F3n =EDntima=20 entre oraci=F3n y esperanza en una homil=EDa sobre la Primera = Carta de San=20 Juan. =C9l define la oraci=F3n como un ejercicio del deseo. El = hombre ha=20 sido creado para una gran realidad, para Dios mismo, para ser = colmado por=20 =C9l. Pero su coraz=F3n es demasiado peque=F1o para la gran = realidad que se le=20 entrega. Tiene que ser ensanchado. =AB Dios, retardando [su don], = ensancha=20 el deseo; con el deseo, ensancha el alma y, ensanch=E1ndola, la = hace capaz=20 [de su don] =BB. Agust=EDn se refiere a san Pablo, el cual dice de = s=ED mismo=20 que vive lanzado hacia lo que est=E1 por delante (cf. Flp = 3,13).=20 Despu=E9s usa una imagen muy bella para describir este proceso de=20 ensanchamiento y preparaci=F3n del coraz=F3n humano. =AB = Imag=EDnate que Dios=20 quiere llenarte de miel [s=EDmbolo de la ternura y la bondad de = Dios]; si=20 est=E1s lleno de vinagre, =BFd=F3nde pondr=E1s la miel? =BB El = vaso, es decir el=20 coraz=F3n, tiene que ser antes ensanchado y luego purificado: = liberado del=20 vinagre y de su sabor. Eso requiere esfuerzo, es doloroso, pero = s=F3lo as=ED=20 se logra la capacitaci=F3n para lo que estamos destinados[26]. Aunque Agust=EDn habla directamente = s=F3lo de la=20 receptividad para con Dios, se ve claramente que con este esfuerzo = por=20 liberarse del vinagre y de su sabor, el hombre no s=F3lo se hace = libre para=20 Dios, sino que se abre tambi=E9n a los dem=E1s. En efecto, s=F3lo=20 convirti=E9ndonos en hijos de Dios podemos estar con nuestro Padre = com=FAn.=20 Rezar no significa salir de la historia y retirarse en el rinc=F3n = privado=20 de la propia felicidad. El modo apropiado de orar es un proceso de = purificaci=F3n interior que nos hace capaces para Dios y, = precisamente por=20 eso, capaces tambi=E9n para los dem=E1s. En la oraci=F3n, el = hombre ha de=20 aprender qu=E9 es lo que verdaderamente puede pedirle a Dios, lo = que es=20 digno de Dios. Ha de aprender que no puede rezar contra el otro. = Ha de=20 aprender que no puede pedir cosas superficiales y banales que = desea en ese=20 momento, la peque=F1a esperanza equivocada que lo aleja de Dios. = Ha de=20 purificar sus deseos y sus esperanzas. Debe liberarse de las = mentiras=20 ocultas con que se enga=F1a a s=ED mismo: Dios las escruta, y la = confrontaci=F3n=20 con Dios obliga al hombre a reconocerlas tambi=E9n. =AB =BFQui=E9n = conoce sus=20 faltas? Absu=E9lveme de lo que se me oculta =BB, ruega el salmista = (19[18],13). No reconocer la culpa, la ilusi=F3n de inocencia, no = me=20 justifica ni me salva, porque la ofuscaci=F3n de la conciencia, la = incapacidad de reconocer en m=ED el mal en cuanto tal, es culpa = m=EDa. Si Dios=20 no existe, entonces quiz=E1s tengo que refugiarme en estas = mentiras, porque=20 no hay nadie que pueda perdonarme, nadie que sea el verdadero = criterio. En=20 cambio, el encuentro con Dios despierta mi conciencia para que = =E9sta ya no=20 me ofrezca m=E1s una autojustificaci=F3n ni sea un simple reflejo = de m=ED mismo=20 y de los contempor=E1neos que me condicionan, sino que se = transforme en=20 capacidad para escuchar el Bien mismo.

34. Para que la oraci=F3n produzca esta fuerza = purificadora=20 debe ser, por una parte, muy personal, una confrontaci=F3n de mi = yo con=20 Dios, con el Dios vivo. Pero, por otra, ha de estar guiada e = iluminada una=20 y otra vez por las grandes oraciones de la Iglesia y de los = santos, por la=20 oraci=F3n lit=FArgica, en la cual el Se=F1or nos ense=F1a = constantemente a rezar=20 correctamente. El Cardenal Nguyen Van Thuan cuenta en su libro de=20 Ejercicios espirituales c=F3mo en su vida hubo largos per=EDodos = de=20 incapacidad de rezar y c=F3mo =E9l se aferr=F3 a las palabras de = la oraci=F3n de=20 la Iglesia: el Padrenuestro, el Ave Mar=EDa y las oraciones de la = Liturgia[27]. En la oraci=F3n tiene que haber siempre = esta=20 interrelaci=F3n entre oraci=F3n p=FAblica y oraci=F3n personal. = As=ED podemos hablar=20 a Dios, y as=ED Dios nos habla a nosotros. De este modo se = realizan en=20 nosotros las purificaciones, a trav=E9s de las cuales llegamos a = ser capaces=20 de Dios e id=F3neos para servir a los hombres. As=ED nos hacemos = capaces de la=20 gran esperanza y nos convertimos en ministros de la esperanza para = los=20 dem=E1s: la esperanza en sentido cristiano es siempre esperanza = para los=20 dem=E1s. Y es esperanza activa, con la cual luchamos para que las = cosas no=20 acaben en un =AB final perverso =BB. Es tambi=E9n esperanza activa = en el sentido=20 de que mantenemos el mundo abierto a Dios. S=F3lo as=ED permanece = tambi=E9n como=20 esperanza verdaderamente humana.

II. El actuar y el sufrir como lugares de = aprendizaje=20 de la esperanza

35. Toda actuaci=F3n seria y recta del hombre es = esperanza en=20 acto. Lo es ante todo en el sentido de que as=ED tratamos de = llevar adelante=20 nuestras esperanzas, m=E1s grandes o m=E1s peque=F1as; solucionar = =E9ste o aquel=20 otro cometido importante para el porvenir de nuestra vida: = colaborar con=20 nuestro esfuerzo para que el mundo llegue a ser un poco m=E1s = luminoso y=20 humano, y se abran as=ED tambi=E9n las puertas hacia el futuro. = Pero el=20 esfuerzo cotidiano por continuar nuestra vida y por el futuro de = todos nos=20 cansa o se convierte en fanatismo, si no est=E1 iluminado por la = luz de=20 aquella esperanza m=E1s grande que no puede ser destruida ni = siquiera por=20 frustraciones en lo peque=F1o ni por el fracaso en los = acontecimientos de=20 importancia hist=F3rica. Si no podemos esperar m=E1s de lo que es=20 efectivamente posible en cada momento y de lo que podemos esperar = que las=20 autoridades pol=EDticas y econ=F3micas nos ofrezcan, nuestra vida = se ve=20 abocada muy pronto a quedar sin esperanza. Es importante sin = embargo saber=20 que yo todav=EDa puedo esperar, aunque aparentemente ya no tenga = nada m=E1s=20 que esperar para mi vida o para el momento hist=F3rico que estoy = viviendo.=20 S=F3lo la gran esperanza-certeza de que, a pesar de todas las = frustraciones,=20 mi vida personal y la historia en su conjunto est=E1n custodiadas = por el=20 poder indestructible del Amor y que, gracias al cual, tienen para = =E9l=20 sentido e importancia, s=F3lo una esperanza as=ED puede en ese = caso dar=20 todav=EDa =E1nimo para actuar y continuar. Ciertamente, no =AB = podemos construir=20 =BB el reino de Dios con nuestras fuerzas, lo que construimos es = siempre=20 reino del hombre con todos los l=EDmites propios de la naturaleza = humana. El=20 reino de Dios es un don, y precisamente por eso es grande y = hermoso, y=20 constituye la respuesta a la esperanza. Y no podemos =96por usar = la=20 terminolog=EDa cl=E1sica=96 =AB merecer =BB el cielo con nuestras = obras. =C9ste es=20 siempre m=E1s de lo que merecemos, del mismo modo que ser amados = nunca es=20 algo =AB merecido =BB, sino siempre un don. No obstante, aun = siendo plenamente=20 conscientes de la =AB plusval=EDa =BB del cielo, sigue siendo = siempre verdad que=20 nuestro obrar no es indiferente ante Dios y, por tanto, tampoco es = indiferente para el desarrollo de la historia. Podemos abrirnos = nosotros=20 mismos y abrir el mundo para que entre Dios: la verdad, el amor y = el bien.=20 Es lo que han hecho los santos que, como =AB colaboradores de Dios = =BB, han=20 contribuido a la salvaci=F3n del mundo (cf. 1 Co 3,9; 1 = Ts=20 3,2). Podemos liberar nuestra vida y el mundo de las = intoxicaciones y=20 contaminaciones que podr=EDan destruir el presente y el futuro. = Podemos=20 descubrir y tener limpias las fuentes de la creaci=F3n y as=ED, = junto con la=20 creaci=F3n que nos precede como don, hacer lo que es justo, = teniendo en=20 cuenta sus propias exigencias y su finalidad. Eso sigue teniendo = sentido=20 aunque en apariencia no tengamos =E9xito o nos veamos impotentes = ante la=20 superioridad de fuerzas hostiles. As=ED, por un lado, de nuestro = obrar brota=20 esperanza para nosotros y para los dem=E1s; pero al mismo tiempo, = lo que nos=20 da =E1nimos y orienta nuestra actividad, tanto en los momentos = buenos como=20 en los malos, es la gran esperanza fundada en las promesas de = Dios.

36. Al igual que el obrar, tambi=E9n el = sufrimiento forma=20 parte de la existencia humana. =C9ste se deriva, por una parte, de = nuestra=20 finitud y, por otra, de la gran cantidad de culpas acumuladas a lo = largo=20 de la historia, y que crece de modo incesante tambi=E9n en el = presente.=20 Conviene ciertamente hacer todo lo posible para disminuir el = sufrimiento;=20 impedir cuanto se pueda el sufrimiento de los inocentes; aliviar = los=20 dolores y ayudar a superar las dolencias ps=EDquicas. Todos estos = son=20 deberes tanto de la justicia como del amor y forman parte de las=20 exigencias fundamentales de la existencia cristiana y de toda vida = realmente humana. En la lucha contra el dolor f=EDsico se han = hecho grandes=20 progresos, aunque en las =FAltimas d=E9cadas ha aumentado el = sufrimiento de=20 los inocentes y tambi=E9n las dolencias ps=EDquicas. Es cierto que = debemos=20 hacer todo lo posible para superar el sufrimiento, pero extirparlo = del=20 mundo por completo no est=E1 en nuestras manos, simplemente porque = no=20 podemos desprendernos de nuestra limitaci=F3n, y porque ninguno de = nosotros=20 es capaz de eliminar el poder del mal, de la culpa, que =96lo = vemos=96 es una=20 fuente continua de sufrimiento. Esto s=F3lo podr=EDa hacerlo Dios: = y s=F3lo un=20 Dios que, haci=E9ndose hombre, entrase personalmente en la = historia y=20 sufriese en ella. Nosotros sabemos que este Dios existe y que, por = tanto,=20 este poder que =AB quita el pecado del mundo =BB (Jn 1,29) = est=E1=20 presente en el mundo. Con la fe en la existencia de este poder ha = surgido=20 en la historia la esperanza de la salvaci=F3n del mundo. Pero se = trata=20 precisamente de esperanza y no a=FAn de cumplimiento; esperanza = que nos da=20 el valor para ponernos de la parte del bien aun cuando parece que = ya no=20 hay esperanza, y conscientes adem=E1s de que, viendo el desarrollo = de la=20 historia tal como se manifiesta externamente, el poder de la culpa = permanece como una presencia terrible, incluso para el futuro.

37. Volvamos a nuestro tema. Podemos tratar de = limitar el=20 sufrimiento, luchar contra =E9l, pero no podemos suprimirlo. = Precisamente=20 cuando los hombres, intentando evitar toda dolencia, tratan de = alejarse de=20 todo lo que podr=EDa significar aflicci=F3n, cuando quieren = ahorrarse la=20 fatiga y el dolor de la verdad, del amor y del bien, caen en una = vida=20 vac=EDa en la que quiz=E1s ya no existe el dolor, pero en la que = la oscura=20 sensaci=F3n de la falta de sentido y de la soledad es mucho mayor = a=FAn. Lo=20 que cura al hombre no es esquivar el sufrimiento y huir ante el = dolor,=20 sino la capacidad de aceptar la tribulaci=F3n, madurar en ella y = encontrar=20 en ella un sentido mediante la uni=F3n con Cristo, que ha sufrido = con amor=20 infinito. En este contexto, quisiera citar algunas frases de una = carta del=20 m=E1rtir vietnamita Pablo Le-Bao-Thin (=86 1857) en las que = resalta esta=20 transformaci=F3n del sufrimiento mediante la fuerza de la = esperanza que=20 proviene de la fe. =AB Yo, Pablo, encarcelado por el nombre de = Cristo, os=20 quiero explicar las tribulaciones en que me veo sumergido cada = d=EDa, para=20 que, enfervorizados en el amor de Dios, alab=E9is conmigo al = Se=F1or, porque=20 es eterna su misericordia (cf. Sal 136 [135]). Esta = c=E1rcel es un=20 verdadero infierno: a los crueles suplicios de toda clase, como = son=20 grillos, cadenas de hierro y ataduras, hay que a=F1adir el odio, = las=20 venganzas, las calumnias, palabras indecentes, peleas, actos = perversos,=20 juramentos injustos, maldiciones y, finalmente, angustias y = tristeza. Pero=20 Dios, que en otro tiempo libr=F3 a los tres j=F3venes del horno de = fuego, est=E1=20 siempre conmigo y me libra de las tribulaciones y las convierte en = dulzura, porque es eterna su misericordia. En medio de estos = tormentos,=20 que aterrorizar=EDan a cualquiera, por la gracia de Dios estoy = lleno de gozo=20 y alegr=EDa, porque no estoy solo, sino que Cristo est=E1 = conmigo[...]. =BFC=F3mo=20 resistir este espect=E1culo, viendo cada d=EDa c=F3mo los = emperadores, los=20 mandarines y sus cortesanos blasfeman tu santo nombre, Se=F1or, = que te=20 sientas sobre los querubines y serafines? (cf. Sal 80 = [79],2).=20 =A1Mira, tu cruz es pisoteada por los paganos! =BFD=F3nde est=E1 = tu gloria? Al ver=20 todo esto, prefiero, encendido en tu amor, morir descuartizado, en = testimonio de tu amor. Muestra, Se=F1or, tu poder, s=E1lvame y = dame tu apoyo,=20 para que la fuerza se manifieste en mi debilidad y sea glorificada = ante=20 los gentiles [...]. Queridos hermanos al escuchar todo esto, = llenos de=20 alegr=EDa, ten=E9is que dar gracias incesantes a Dios, de quien = procede todo=20 bien; bendecid conmigo al Se=F1or, porque es eterna su = misericordia [...].=20 Os escribo todo esto para se unan vuestra fe y la m=EDa. En medio = de esta=20 tempestad echo el ancla hasta el trono de Dios, esperanza viva de = mi=20 coraz=F3n... =BB[28]. =C9sta es una carta =AB desde el = infierno =BB. Se=20 expresa todo el horror de un campo de concentraci=F3n en el cual, = a los=20 tormentos por parte de los tiranos, se a=F1ade el desencadenarse = del mal en=20 las v=EDctimas mismas que, de este modo, se convierten incluso en = nuevos=20 instrumentos de la crueldad de los torturadores. Es una carta = desde el =AB=20 infierno =BB, pero en ella se hace realidad la exclamaci=F3n = del Salmo:=20 =AB Si escalo el cielo, all=ED est=E1s t=FA; si me acuesto en el = abismo, all=ED te=20 encuentro... Si digo: =91=91Que al menos la tiniebla me encubra = ...'', ni la=20 tiniebla es oscura para ti, la noche es clara como el d=EDa =BB = (Sal=20 139 [138] 8-12; cf. Sal 23[22], 4). Cristo ha descendido al = =AB=20 infierno =BB y as=ED est=E1 cerca de quien ha sido arrojado = all=ED, transformando=20 por medio de =C9l las tinieblas en luz. El sufrimiento y los = tormentos son=20 terribles y casi insoportables. Sin embargo, ha surgido la = estrella de la=20 esperanza, el ancla del coraz=F3n llega hasta el trono de Dios. No = se desata=20 el mal en el hombre, sino que vence la luz: el sufrimiento =96sin = dejar de=20 ser sufrimiento=96 se convierte a pesar de todo en canto de = alabanza.

38. La grandeza de la humanidad est=E1 determinada = esencialmente por su relaci=F3n con el sufrimiento y con el que = sufre. Esto=20 es v=E1lido tanto para el individuo como para la sociedad. Una = sociedad que=20 no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir = mediante la=20 compasi=F3n a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado = tambi=E9n=20 interiormente, es una sociedad cruel e inhumana. A su vez, la = sociedad no=20 puede aceptar a los que sufren y sostenerlos en su dolencia si los = individuos mismos no son capaces de hacerlo y, en fin, el = individuo no=20 puede aceptar el sufrimiento del otro si no logra encontrar = personalmente=20 en el sufrimiento un sentido, un camino de purificaci=F3n y = maduraci=F3n, un=20 camino de esperanza. En efecto, aceptar al otro que sufre = significa asumir=20 de alguna manera su sufrimiento, de modo que =E9ste llegue a ser = tambi=E9n=20 m=EDo. Pero precisamente porque ahora se ha convertido en = sufrimiento=20 compartido, en el cual se da la presencia de un otro, este = sufrimiento=20 queda traspasado por la luz del amor. La palabra latina = consolatio,=20 consolaci=F3n, lo expresa de manera muy bella, sugiriendo un =AB = ser-con =BB en=20 la soledad, que entonces ya no es soledad. Pero tambi=E9n la = capacidad de=20 aceptar el sufrimiento por amor del bien, de la verdad y de la = justicia,=20 es constitutiva de la grandeza de la humanidad porque, en = definitiva,=20 cuando mi bienestar, mi incolumidad, es m=E1s importante que la = verdad y la=20 justicia, entonces prevalece el dominio del m=E1s fuerte; entonces = reinan la=20 violencia y la mentira. La verdad y la justicia han de estar por = encima de=20 mi comodidad e incolumidad f=EDsica, de otro modo mi propia vida = se=20 convierte en mentira. Y tambi=E9n el =AB s=ED =BB al amor es = fuente de=20 sufrimiento, porque el amor exige siempre nuevas renuncias de mi = yo, en=20 las cuales me dejo modelar y herir. En efecto, no puede existir el = amor=20 sin esta renuncia tambi=E9n dolorosa para m=ED, de otro modo se = convierte en=20 puro ego=EDsmo y, con ello, se anula a s=ED mismo como amor.

39. Sufrir con el otro, por los otros; sufrir por = amor de la=20 verdad y de la justicia; sufrir a causa del amor y con el fin de=20 convertirse en una persona que ama realmente, son elementos = fundamentales=20 de humanidad, cuya p=E9rdida destruir=EDa al hombre mismo. Pero = una vez m=E1s=20 surge la pregunta: =BFsomos capaces de ello? =BFEl otro es tan = importante como=20 para que, por =E9l, yo me convierta en una persona que sufre? = =BFEs tan=20 importante para m=ED la verdad como para compensar el sufrimiento? = =BFEs tan=20 grande la promesa del amor que justifique el don de m=ED mismo? En = la=20 historia de la humanidad, la fe cristiana tiene precisamente el = m=E9rito de=20 haber suscitado en el hombre, de manera nueva y m=E1s profunda, la = capacidad=20 de estos modos de sufrir que son decisivos para su humanidad. La = fe=20 cristiana nos ha ense=F1ado que verdad, justicia y amor no son = simplemente=20 ideales, sino realidades de enorme densidad. En efecto, nos ha = ense=F1ado=20 que Dios =96la Verdad y el Amor en persona=96 ha querido sufrir = por nosotros y=20 con nosotros. Bernardo de Claraval acu=F1=F3 la maravillosa = expresi=F3n:=20 Impassibilis est Deus, sed non incompassibilis[29], Dios no puede padecer, pero puede = compadecer. El=20 hombre tiene un valor tan grande para Dios que se hizo hombre para = poder=20 com-padecer =C9l mismo con el hombre, de modo muy real, en carne y = sangre,=20 como nos manifiesta el relato de la Pasi=F3n de Jes=FAs. Por eso, = en cada pena=20 humana ha entrado uno que comparte el sufrir y el padecer; de = ah=ED se=20 difunde en cada sufrimiento la con-solatio, el consuelo del = amor=20 participado de Dios y as=ED aparece la estrella de la esperanza.=20 Ciertamente, en nuestras penas y pruebas menores siempre = necesitamos=20 tambi=E9n nuestras grandes o peque=F1as esperanzas: una visita = afable, la cura=20 de las heridas internas y externas, la soluci=F3n positiva de una = crisis,=20 etc. Tambi=E9n estos tipos de esperanza pueden ser suficientes en = las=20 pruebas m=E1s o menos peque=F1as. Pero en las pruebas = verdaderamente graves,=20 en las cuales tengo que tomar mi decisi=F3n definitiva de = anteponer la=20 verdad al bienestar, a la carrera, a la posesi=F3n, es necesaria = la=20 verdadera certeza, la gran esperanza de la que hemos hablado. Por = eso=20 necesitamos tambi=E9n testigos, m=E1rtires, que se han entregado = totalmente,=20 para que nos lo demuestren d=EDa tras d=EDa. Los necesitamos en = las peque=F1as=20 alternativas de la vida cotidiana, para preferir el bien a la = comodidad,=20 sabiendo que precisamente as=ED vivimos realmente la vida. = Dig=E1moslo una vez=20 m=E1s: la capacidad de sufrir por amor de la verdad es un criterio = de=20 humanidad. No obstante, esta capacidad de sufrir depende del tipo = y de la=20 grandeza de la esperanza que llevamos dentro y sobre la que nos = basamos.=20 Los santos pudieron recorrer el gran camino del ser hombre del = mismo modo=20 en que Cristo lo recorri=F3 antes de nosotros, porque estaban = repletos de la=20 gran esperanza.

40. Quisiera a=F1adir a=FAn una peque=F1a = observaci=F3n sobre los=20 acontecimientos de cada d=EDa que no es del todo insignificante. = La idea de=20 poder =ABofrecer=BB las peque=F1as dificultades cotidianas, que = nos aquejan una=20 y otra vez como punzadas m=E1s o menos molestas, d=E1ndoles as=ED = un sentido,=20 eran parte de una forma de devoci=F3n todav=EDa muy difundida = hasta no hace=20 mucho tiempo, aunque hoy tal vez menos practicada. En esta = devoci=F3n hab=EDa=20 sin duda cosas exageradas y quiz=E1s hasta malsanas, pero conviene = preguntarse si acaso no comportaba de alg=FAn modo algo esencial = que pudiera=20 sernos de ayuda. =BFQu=E9 quiere decir =ABofrecer=BB? Estas = personas estaban=20 convencidas de poder incluir sus peque=F1as dificultades en el = gran=20 com-padecer de Cristo, que as=ED entraban a formar parte de = alg=FAn modo del=20 tesoro de compasi=F3n que necesita el g=E9nero humano. De esta = manera, las=20 peque=F1as contrariedades diarias podr=EDan encontrar tambi=E9n un = sentido y=20 contribuir a fomentar el bien y el amor entre los hombres. = Quiz=E1s debamos=20 preguntarnos realmente si esto no podr=EDa volver a ser una = perspectiva=20 sensata tambi=E9n para nosotros.

III. El Juicio como lugar de aprendizaje y = ejercicio de=20 la esperanza

41. La parte central del gran Credo de la = Iglesia,=20 que trata del misterio de Cristo desde su nacimiento eterno del = Padre y el=20 nacimiento temporal de la Virgen Mar=EDa, para seguir con la cruz = y la=20 resurrecci=F3n y llegar hasta su retorno, se concluye con las = palabras: =AB de=20 nuevo vendr=E1 con gloria para juzgar a vivos y muertos =BB. Ya = desde los=20 primeros tiempos, la perspectiva del Juicio ha influido en los = cristianos,=20 tambi=E9n en su vida diaria, como criterio para ordenar la vida = presente,=20 como llamada a su conciencia y, al mismo tiempo, como esperanza en = la=20 justicia de Dios. La fe en Cristo nunca ha mirado s=F3lo hacia = atr=E1s ni s=F3lo=20 hacia arriba, sino siempre adelante, hacia la hora de la justicia = que el=20 Se=F1or hab=EDa preanunciado repetidamente. Este mirar hacia = adelante ha dado=20 la importancia que tiene el presente para el cristianismo. En la=20 configuraci=F3n de los edificios sagrados cristianos, que quer=EDa = hacer=20 visible la amplitud hist=F3rica y c=F3smica de la fe en Cristo, se = hizo=20 habitual representar en el lado oriental al Se=F1or que vuelve = como rey=20 =96imagen de la esperanza=96, mientras en el lado occidental = estaba el Juicio=20 final como imagen de la responsabilidad respecto a nuestra vida, = una=20 representaci=F3n que miraba y acompa=F1aba a los fieles justamente = en su=20 retorno a lo cotidiano. En el desarrollo de la iconograf=EDa, sin = embargo,=20 se ha dado despu=E9s cada vez m=E1s relieve al aspecto amenazador = y l=FAgubre=20 del Juicio, que obviamente fascinaba a los artistas m=E1s que el = esplendor=20 de la esperanza, el cual quedaba con frecuencia excesivamente = oculto bajo=20 la amenaza.

42. En la =E9poca moderna, la idea del Juicio = final se ha=20 desva=EDdo: la fe cristiana se entiende y orienta sobre todo hacia = la=20 salvaci=F3n personal del alma; la reflexi=F3n sobre la historia = universal, en=20 cambio, est=E1 dominada en gran parte por la idea del progreso. = Pero el=20 contenido fundamental de la espera del Juicio no es que haya = simplemente=20 desaparecido, sino que ahora asume una forma totalmente diferente. = El=20 ate=EDsmo de los siglos XIX y XX, por sus ra=EDces y finalidad, es = un=20 moralismo, una protesta contra las injusticias del mundo y de la = historia=20 universal. Un mundo en el que hay tanta injusticia, tanto = sufrimiento de=20 los inocentes y tanto cinismo del poder, no puede ser obra de un = Dios=20 bueno. El Dios que tuviera la responsabilidad de un mundo as=ED no = ser=EDa un=20 Dios justo y menos a=FAn un Dios bueno. Hay que contestar este = Dios=20 precisamente en nombre de la moral. Y puesto que no hay un Dios = que crea=20 justicia, parece que ahora es el hombre mismo quien est=E1 llamado = a=20 establecer la justicia. Ahora bien, si ante el sufrimiento de este = mundo=20 es comprensible la protesta contra Dios, la pretensi=F3n de que la = humanidad=20 pueda y deba hacer lo que ning=FAn Dios hace ni es capaz de hacer, = es=20 presuntuosa e intr=EDnsecamente falsa. Si de esta premisa se han = derivado=20 las m=E1s grandes crueldades y violaciones de la justicia, no es = fruto de la=20 casualidad, sino que se funda en la falsedad intr=EDnseca de esta=20 pretensi=F3n. Un mundo que tiene que crear su justicia por s=ED = mismo es un=20 mundo sin esperanza. Nadie ni nada responde del sufrimiento de los = siglos.=20 Nadie ni nada garantiza que el cinismo del poder =96bajo cualquier = seductor=20 revestimiento ideol=F3gico que se presente=96 no siga mangoneando = en el mundo.=20 As=ED, los grandes pensadores de la escuela de Francfort, Max = Horkheimer y=20 Theodor W. Adorno, han criticado tanto el ate=EDsmo como el = te=EDsmo.=20 Horkheimer ha excluido radicalmente que pueda encontrarse alg=FAn = suced=E1neo=20 inmanente de Dios, pero rechazando al mismo tiempo tambi=E9n la = imagen del=20 Dios bueno y justo. En una radicalizaci=F3n extrema de la = prohibici=F3n=20 veterotestamentaria de las im=E1genes, =E9l habla de la =AB = nostalgia del=20 totalmente Otro =BB, que permanece inaccesible: un grito del deseo = dirigido=20 a la historia universal. Tambi=E9n Adorno se ha ce=F1ido = decididamente a esta=20 renuncia a toda imagen y, por tanto, excluye tambi=E9n la =AB = imagen =BB del=20 Dios que ama. No obstante, siempre ha subrayado tambi=E9n esta = dial=E9ctica =AB=20 negativa =BB y ha afirmado que la justicia, una verdadera = justicia,=20 requerir=EDa un mundo =AB en el cual no s=F3lo fuera suprimido el = sufrimiento=20 presente, sino tambi=E9n revocado lo que es irrevocablemente = pasado =BB[30]. Pero esto significar=EDa =96expresado = en s=EDmbolos=20 positivos y, por tanto, para =E9l inapropiados=96 que no puede = haber justicia=20 sin resurrecci=F3n de los muertos. Pero una tal perspectiva = comportar=EDa =AB la=20 resurrecci=F3n de la carne, algo que es totalmente ajeno al = idealismo, al=20 reino del esp=EDritu absoluto =BB[31].

43. Tambi=E9n el cristianismo puede y debe = aprender siempre de=20 nuevo de la rigurosa renuncia a toda imagen, que es parte del = primer=20 mandamiento de Dios (cf. Ex 20,4). La verdad de la = teolog=EDa=20 negativa fue resaltada por el IV Concilio de Letr=E1n, el cual = declar=F3=20 expl=EDcitamente que, por grande que sea la semejanza que aparece = entre el=20 Creador y la criatura, siempre es m=E1s grande la desemejanza = entre ellos[32]. Para el creyente, no obstante, la = renuncia a toda=20 imagen no puede llegar hasta el extremo de tener que detenerse, = como=20 querr=EDan Horkheimer y Adorno, en el =AB no =BB a ambas tesis, el = te=EDsmo y el=20 ate=EDsmo. Dios mismo se ha dado una =AB imagen =BB: en el Cristo = que se ha=20 hecho hombre. En =C9l, el Crucificado, se lleva al extremo la = negaci=F3n de=20 las falsas im=E1genes de Dios. Ahora Dios revela su rostro = precisamente en=20 la figura del que sufre y comparte la condici=F3n del hombre = abandonado por=20 Dios, tom=E1ndola consigo. Este inocente que sufre se ha = convertido en=20 esperanza-certeza: Dios existe, y Dios sabe crear la justicia de = un modo=20 que nosotros no somos capaces de concebir y que, sin embargo, = podemos=20 intuir en la fe. S=ED, existe la resurrecci=F3n de la carne[33]. Existe una justicia[34]. Existe la =AB revocaci=F3n =BB del = sufrimiento pasado,=20 la reparaci=F3n que restablece el derecho. Por eso la fe en el = Juicio final=20 es ante todo y sobre todo esperanza, esa esperanza cuya necesidad = se ha=20 hecho evidente precisamente en las convulsiones de los =FAltimos = siglos.=20 Estoy convencido de que la cuesti=F3n de la justicia es el = argumento=20 esencial o, en todo caso, el argumento m=E1s fuerte en favor de la = fe en la=20 vida eterna. La necesidad meramente individual de una = satisfacci=F3n plena=20 que se nos niega en esta vida, de la inmortalidad del amor que = esperamos,=20 es ciertamente un motivo importante para creer que el hombre = est=E9 hecho=20 para la eternidad; pero s=F3lo en relaci=F3n con el reconocimiento = de que la=20 injusticia de la historia no puede ser la =FAltima palabra en = absoluto,=20 llega a ser plenamente convincente la necesidad del retorno de = Cristo y de=20 la vida nueva.

44. La protesta contra Dios en nombre de la = justicia no=20 vale. Un mundo sin Dios es un mundo sin esperanza (cf. Ef = 2,12).=20 S=F3lo Dios puede crear justicia. Y la fe nos da esta certeza: = =C9l lo hace.=20 La imagen del Juicio final no es en primer lugar una imagen = terror=EDfica,=20 sino una imagen de esperanza; quiz=E1s la imagen decisiva para = nosotros de=20 la esperanza. =BFPero no es quiz=E1s tambi=E9n una imagen que da = pavor? Yo=20 dir=EDa: es una imagen que exige la responsabilidad. Una imagen, = por lo=20 tanto, de ese pavor al que se refiere san Hilario cuando dice que = todo=20 nuestro miedo est=E1 relacionado con el amor[35]. Dios es justicia y crea justicia. = =C9ste es nuestro=20 consuelo y nuestra esperanza. Pero en su justicia est=E1 tambi=E9n = la gracia.=20 Esto lo descubrimos dirigiendo la mirada hacia el Cristo = crucificado y=20 resucitado. Ambas =96justicia y gracia=96 han de ser vistas en su = justa=20 relaci=F3n interior. La gracia no excluye la justicia. No = convierte la=20 injusticia en derecho. No es un cepillo que borra todo, de modo = que cuanto=20 se ha hecho en la tierra acabe por tener siempre igual valor. = Contra este=20 tipo de cielo y de gracia ha protestado con raz=F3n, por ejemplo,=20 Dosto=EBvskij en su novela Los hermanos Karamazov. Al final = los=20 malvados, en el banquete eterno, no se sentar=E1n indistintamente = a la mesa=20 junto a las v=EDctimas, como si no hubiera pasado nada. A este = respecto=20 quisiera citar un texto de Plat=F3n que expresa un presentimiento = del juicio=20 justo, que en gran parte es verdadero y provechoso tambi=E9n para = el=20 cristiano. Aunque con im=E1genes mitol=F3gicas, pero que expresan = de modo=20 inequ=EDvoco la verdad, dice que al final las almas estar=E1n = desnudas ante el=20 juez. Ahora ya no cuenta lo que fueron una vez en la historia, = sino s=F3lo=20 lo que son de verdad. =AB Ahora [el juez] tiene quiz=E1s ante s=ED = el alma de un=20 rey [...] o alg=FAn otro rey o dominador, y no ve nada sano en = ella. La=20 encuentra flagelada y llena de cicatrices causadas por el perjurio = y la=20 injusticia [...] y todo es tortuoso, lleno de mentira y soberbia, = y nada=20 es recto, porque ha crecido sin verdad. Y ve c=F3mo el alma, a = causa de la=20 arbitrariedad, el desenfreno, la arrogancia y la = desconsideraci=F3n en el=20 actuar, est=E1 cargada de excesos e infamia. Ante semejante = espect=E1culo, la=20 manda enseguida a la c=E1rcel, donde padecer=E1 los castigos = merecidos [...].=20 Pero a veces ve ante s=ED un alma diferente, una que ha = transcurrido una=20 vida piadosa y sincera [...], se complace y la manda a la isla de = los=20 bienaventurados =BB